En mi boca habia un diente cariado. Era un diente astuto y perverso: se aquietaba de día y sólo comenzaba a molestar de noche. Un día busqué un dentista y le dije:
Por favor, líbreme de este diente hipócrita.
Pero el dentista dijo: sería burdo arrancar un diente que se puede tratar. Y empezó a limpiar, desinfectar y raspar. Luego dijo: ya está ahora es el diente más resistente.
Pero una semana más tarde, el maldito diente, volvió a martirizarme. Busqué otro dentista y dije:
Extráigame este diente sin discutir. Pues sufrir es diferente que ver sufrir.
El dentista lo
(Leer más)

Este sitio funciona sobre la 



































Comentarios recientes
hace 11 mins
hace 12 mins
hace 19 mins
hace 25 mins
hace 26 mins
hace 48 mins
hace 57 mins
hace 58 mins
hace 1 hora 4 mins
hace 1 hora 20 mins