En mi boca habia un diente cariado. Era un diente astuto y perverso: se aquietaba de día y sólo comenzaba a molestar de noche. Un día busqué un dentista y le dije:
Por favor, líbreme de este diente hipócrita.
Pero el dentista dijo: sería burdo arrancar un diente que se puede tratar. Y empezó a limpiar, desinfectar y raspar. Luego dijo: ya está ahora es el diente más resistente.
Pero una semana más tarde, el maldito diente, volvió a martirizarme. Busqué otro dentista y dije:
Extráigame este diente sin discutir. Pues sufrir es diferente que ver sufrir.
El dentista lo
(Leer más)

Este sitio funciona sobre la 



































Comentarios recientes
hace 38 mins
hace 38 mins
hace 43 mins
hace 44 mins
hace 1 hora
hace 1 hora 14 mins
hace 1 hora 15 mins
hace 1 hora 27 mins
hace 1 hora 32 mins
hace 1 hora 35 mins