Hay "ALGO" en todas partes.

Enviado por Roberto Ruiz T. el 12/10/2007 a las 7:47
Roberto Ruiz T.

Parece broma, pero es en serio…

- ¿Sabes? - Quisiera contarte algo acerca de las estampillas y también de esa manía que se denomina patológicamente: “coleccionismo” - ¡Por decir algo! .

- Ahora, qué son las estampillas? - Al igual que yo y como muchos otros, tú las ubicas por supuesto: Son esas pequeñas laminitas impresas, con bordes algo picoteados que se adhieren mojándolas con la lengua en la mayoría de los casos, encima (no se dice sobre, porque sería una redundancia, cacofonía o pleonasmo, no sé) de un sobre de carta. - O, por último en la superficie de cualquier cosa: en el taco del calendario, el atril del coro de la iglesia, el parabrisas del coche de nuestra recatada tía, en la frente del cabro chico, la ventana del dormitorio, bajo el plato del postre, la pata trasera del gato y hasta en nuestra propia piel, aunque su verdadera función es dejar en claro la constancia civil y comercial de haber pagado la tarifa correspondiente al transporte de una misiva.

Es su única finalidad y la última. - ...Pienso... algo que concuerde con el espíritu de la Casa de Moneda.....

Entiendo que sabes también, porque es algo de todos conocido, que la goma de pegar que recubre el reverso de esos cuadritos de papel muchas veces tiene un substrato dulce, que resulta en cierto modo agradable. - Pero eso es, ahora. - En este tiempo. - No como lo era antes, hacen sólo pocos años atrás, en que se obligaba a soportar y degustar un detestable aroma con sabor a caucho recocido, algo que resultaba muy a disgusto del usuario epistolar.

¡Pero, no creas! - Pasan los años y no se advierte mucha diferencia. - Por cierto, todas estas estampitas tienen ahora un marcado gusto a menta. - Aunque, para el sempiterno disconforme, satírico, incomodado, irónico y busquilla como yo, esto no es sino una maroma (no un aroma) comercial y tal apreciado sabor proviene de moléculas aromáticas de una esencia de polímero vanescente, derivado del petróleo. - Ahora, de que esta goma requiere de algo húmedo, lo requiere.....

- Vamos a entrar algo en materia con las famosas estampillas: - Estos cuadrículos o bien rectangulículos provienen de muy antiguo. Según supe, aparecieron hace una catarrada de años, desde una fecha de 1834 y desde entonces su uso se extendió a todos los países del mundo. Esto no lo supe al azar, sino que hace ya bastante tiempo atrás me llamó la atención que un profesor de la rama de Trabajos Manuales en mi Liceo, se le conociera distintamente por el sobrenombre de “Estampilla”. ?

- ¡Como este personaje y su apodo era bien conocido por todos, inclusive de sus propios colegas, como: el “Estampillita”, quise averiguar algo más, al respecto! - Y bien. - Aparte de soportar toda una exposición didáctica y conceptual, lo único extra que conocí, fue que el tal profe era muy “pegote” con las mujeres y se quedaba adherido a cualquiera falda. De ahí al parecer, venía su apodo.

En otra ocasión, escuché un chiste en una librería de viejo, en calle San Diego. Puede incomodar a alguno, pero a mi me pareció muy bueno: En la época del gobernante de facto, se emitió una serie de sellos con su efigie. Una persona concurrió algo indignada a Correos: ¡“Estas estampillas están malas; no pegan”! En la Oficina se le demostró que pegaban perfectamente. -¿Y por qué a mi no me resulta? –A ver: dijo un funcionario. – Eso le pasa a muchos y es porque las escupen por el otro lado…

¡Vaya! - La verdad es que no quería hablar algo en exclusiva acerca de las estampillas, ni el entorno de su práctica como comprobante postal, ya que he verificado que se cae derechamente a una maraña, en el curso de toda una historia relativa al franqueo de las piezas de correspondencia, trámites existentes hasta la fecha y su regulación, cuentos, anécdotas, algunas ciertas a veces y otras no, dramas, mitos, etc.

Por último, hay algo en el curso de esta materia que no me interesa.

Hablo más bien de esa especie de ideas fijas, que se enclavan de manera especial en la vida de ciertos humanos, bajo cuyo mandato y basándose en algo como un singular pasatiempo, impele a muchos de ellos a atesorar los más diversos objetos que encuentran en sus recorridos. Hasta aquí según se sabe, esta práctica es compartida también por otros seres del reino animal, aunque sin propósitos claros. - ¡En realidad, no hay propósitos claros en eso, para nada...! Ni para los animales, ni para nosotros....

Pero este desquiciamiento es algo que no sólo incumbe a las estampillas. Hablo más bien de esa especial y curiosa actitud mental, de juntar las piezas más estrambóticas que pudieran pensarse.

Y junto con esta peculiar ansiedad de poseer todos y cada uno de los objetos susceptibles de coleccionar, se une también esa patología psiquiátrica referida a un tema indefinible de la red obsecuente de nuestro ser (aunque yo diría más claramente, clasificable como fanatismo u obsesión) eso de acumular sin ton ni son, ad eternum, cualquier cosa o sustancia, ya sea física o inmaterial. (A todo esto, en medicina psiquiátrica se le denomina “Síndrome de Diógenes”, aunque no veo que tiene que ver el pobre Diógenes con el lío, ya que él sólo andaba con una lamparilla buscando a un “Hombre”. Ahora reflexionando, a lo mejor tiene que ver con eso....), - En todo caso, la lista es inacabable, pero quiero dar aquí algo de pábulo a las más conocidas/desconocidas:

1.- Caracolas 10.- Pelo

2.- Afiches b/n 11.- Lágrimas

3.- Arañas 12.- Fotos escalofriantes

4.- Muñecas de loza 13.- Ratas blancas

5.- Discos 78 rpm 14.- Latas de cerveza

6.- Plantas venenosas 15.- Miedos

7.- Botellas 16.- Esperanzas

8.- Sueños. - ¡Sí! sueños... 17.- Besos

9.- Sobrecitos de azúcar 18.- Etc. (también se coleccionan)

Me declaro coleccionista. - De los puntos 5, 7 y 8. Del punto 14 no, porque tendría que arrendar un silo para eso. Respecto a los otros, de todas maneras, principalmente de los sueños.... entre otras chifladuras......¡Pero eso es harina de otro costal! - Lo que sí reúno afiebradamente, es todo objeto algo chico y preferentemente metálico, llámese: tuerca, tornillo, cáncamo, clavo, resorte, chaveta, golilla, alambre, tubo, cañería, rodamiento, flanche, ángulos, láminas, etc.

Mi señora colecciona algo de planchas antiguas.....

¿Mi razón? (o disculpa): - Siempre sostengo que cualquiera de esos objetos, que uno a uno, al final van conformando “in crescendo” un nutrido lote, algo que por estos lados se denomina “cachureo”, y en otros ”cambalache”, pueden resultar de suma utilidad en alguna ocasión, no determinada.

Pero, resulta que es algo nada más errado y peregrino.................

En cierta oportunidad una linda señorita, de las que dicen llamarse decoradora de ambientes o de “interiores”, (¡vaya denominación!). - Para mí, los interiores son los hígados, corazones, chunchules y mollejas de vacuno que hacen una buena parrillada - nos dictó una cátedra referente a aquellos gustos extraños que apetece la mayoría de la gente, vale decir de quienes se alejan del estricto apego a ciertas normas de diversidad y colorido, según el lugar o posicionamiento de los objetos de decoración. Dejó allí bien en claro, que la tendencia moderna en los ambientes son los espacios sobrios, con tonalidades algo refulgentes y también con lugares un poco sombríos, en una calculada proporción matemática.

Muy seria, aunque algo en sorna, escrutó mis ojos y algo encontró en ellos. Con mucha propiedad se adentró en mi entorno y encontró toda una colección de colecciones. Abigarradas muestras de artesanía en madera, cerámica, corcho, conchas de moluscos, piedras volcánicas, vidrio, mimbre, fierro, plástico, etc., además de discos de boleros, tango y folklor, fotos familiares, el chupete de mi última guagua, papeles con direcciones y teléfonos, la cinta de mi primera comunión, muñecas de loza sin brazos, una lata oxidada de alcanfor para las polillas, la rueda de un antiguo tren a cuerda, un emboque, la llave de un portón ya inexistente, tacitas de porcelana saltadas o sin orejas, un tenedor de colección sin mango, rumas de cassettes y muchos envases vacíos, un palito con su respectiva aceituna reseca y otros detalles, muy valiosos para mí, pero sin orden ni destino

Vi como se erizaban los pelillos de su nuca, en tanto movía constantemente la cabeza, de un lado hacia el otro. Al final de su recorrido, sin darse el trabajo de explicar nada, insinuó cruelmente que esa especie de bodega de cachureos inútiles corresponde más o menos a nuestro propio ordenamiento mental, lo que significa que también, dentro de la cabeza de uno, existe algo como una horrible acumulación de desechos y que bien valdría la pena efectuar un debido ordenamiento, comenzando por botar (así como suena), inmisericorde, toda mugre que no tuviera un fin estético y de buen gusto.

Rezongando algo, le hice caso. - Comencé con mi bodega-taller, que tengo separada de la casa. Como siempre, me costó abrir la puerta ya que las cosas más recientemente guardadas se me vivieron encima. – Llevé cinco bolsas grandes para la basura y allí pasé toda una mañana.

Comencé desocupando un antiguo kardex de madera, que tenía sus cajones atascados por el excesivo peso de las cosas en su interior. Revisando bien me percaté que la mayoría eran transformadores de radio, tubos al vacío, chassis, pernos gigantescos; las tapas de ruedas, amortiguadores reventados y pastillas de un antiguo automóvil y varias muestras de fierro y bronce de mis clases de torno en la universidad. Todo eso quedó acumulado en el patio, en tanto sacaba al exterior el dichoso mueble de madera. Seguí con un sinnúmero de cajas y las piezas más estrambóticas retiradas de las repisas y otras arrinconadas en el suelo: - Veintitantos galones de pinturas y otras tantas botellas y envases plásticos, conteniendo aún algo de óleo, látex, barniz, esmalte, imprimante, aceite, pasta de muro, pegamento, pero todos ya secos y oxidados. – Una cantidad similar de brochas de todos los tamaños, pinceles y rodillos, la mayoría en estado fósil. – Latas, palos y madera de balsa, ollas, palas y rastrillos, carcomidos, sin mangos y sin dientes.

Grandes transformadores de alta y baja tensión y transformadores de filamento, todos con sus devanados cubiertos de cardenilla verde, que indicaban su decidida inutilidad, carbones de proyectora y un rectificador “Tungar” del año ´20. Por todos lados, en bolsas o cajones, centenares de clavos, tornillos y pernos de los más diversos largos y diámetros, algo corroídos por el óxido y el olvido.

Doscientos cincuenta tubos de vacío, de receptores, televisores y equipos de música, todos agotados o quemados, chassis obsoletos, voluminosos equipos de mis tiempos de radioaficionado, electrolíticos y variables con antiquísimos diales, aplastados y herrumbrosos. Gabinetes de radio y TV; algunos tubos TRC y de osciloscopio, transmisores, receptores, osciladores, generadores, motores de tocadiscos y un sinnúmero de piezas y repuestos electrónicos de antigua data, algo por supuesto definitivamente fuera de uso y lo peor, unos perfectos desconocidos para la técnica actual.

Series incompletas, pero en gran número de: “Mecánica Popular”, “Radio Chassis”, algunos “Penecas”, “Okey”, “Margarita”, “La Bicicleta”, “El Joven Combatiente”, “El Musiquero”, “Mundo Electrónico”, tarjetas “QSL” (CE7BO, CE7AV, CE3RM), manuales y esquemas obsoletos, guías técnicas, tanques de revelado de fotos, calendarios de quince años atrás, la foto de una rubia que me tenía loco y que escondí de mi señora, diseños electrónicos, métodos de guitarra, reglas de cálculo con números borroneados y sin cursor, maquetas de máquinas, cajas de fotos y negativos apolillados, una gran lámina autografiada del “Compañero”…, otra del “Ché”, el famoso calendario de Marilyn, carpetas polvorientas llenas de poesías inconclusas y ensayos viejos, cuentos fomes, confidencias, pensamientos y aunque escasas, algo de las novelitas rosa de “Corín Tellado”.

En una primera selección, algo pensada, ya estaban en vías de eliminación las dos terceras partes del enorme cerro de objetos y materiales sacados al patio. Barrí y sacudí cuidadosamente el interior de la bodega......pero......

Por tu salud mental, voy a ahorrar algo de los pormenores ocurridos con las sucesivas selecciones que experimentó aquel ingente montón de elementos. Termino contándote que en definitiva, sólo una bolsa de inservibles tomó rumbo al camión de la basura. El resto retornó triunfante por sus fueros.

No me gusta que me tilden de coleccionista y, para mi consuelo no soy de aquellos raros seres que sólo reúnen un sinfín de cosas, las apilan y clasifican. Soy más bien algo como “juntista” de cosas que me pertenecen sólo a mí, aunque tampoco gusto mucho de ese apelativo por traer un inequívoco gustillo a una asonada golpista.

Ahora, ¿qué sabe nadie de algo que me guste o no de este mundo, si ni yo mismo sé muchas veces qué es lo que quiero?

Pero duermo algo tranquilo.

Dicen que una imagen vale por mil palabras. Para mí, mis fierros y poesía valen toda una enciclopedia de palabras, los discursos más valederos y completos. Con ellos amplío y perfecciono algo mis vivencias, emociones, sentimientos y detalles, que luego transmito.

Sé que todos dejaremos algún día este mundo. Pero, cuando yo me vaya, algo de esas cosas, cual mis eternas y preciadas herramientas, me harán conocer y ampliar también ese mañana, despejándome de todo abrojo e inciertas dudas.

Roberto

De: “Mis cuentos”, inédito.

Etiquetas: | Regiones

Recorte

Enviado por el 12/10/2007 a las 07:47 AM
Roberto Ruiz T.



Algo me recortó Bliggo, del cuento.

Por si interesa:

10. Pelo

11. Lágrimas

12.Fotos escalofriantes

13. Ratas blanca

14. Latas de cerveza

15. Miedos

16. Esperanzas

17. Besos

18. Etc. (también se coleccionan) 


JAJAJJA

Enviado por el 12/10/2007 a las 10:46 AM
Coca, Eldur Walkyrja
-----------------

SORRY.. PERO ME DIÒ MUCHA RISA LO DE LA ESTAMPILLA PEGADA EN LA PATA DEL GATO..Y EN LA FRENTE DE LA TIA RECATADA,,JAJAJJAJ

ENTRETENDIO E ILUSTRATIVO POST.

SI TE RECORTARON, QUIZAS ES PORQUE SE TE HIZO MUUUUUY LARGO

SALUDOS AMISTOSOS

COCA



Suscribirse a los comentarios de este artículo en RSS

Navegación guiada

Última encuesta

Si las elecciones presidenciales fuesen hoy ¿Por quién votaría?

Resultados:
  • Farkas (IND): 15 % (34 votos)
  • Frei (DC): 2 % (5 votos)
  • Hirsch (PH): 7 % (17 votos)
  • J.A. Gómez (PRSD): 2 % (6 votos)
  • Insulza (PS): 7 % (17 votos)
  • Kast (UDI): 0 % (1 voto)
  • Lagos (PPD): 6 % (15 votos)
  • Matthei (UDI): 2 % (5 votos)
  • Navarro (MAS): 18 % (41 votos)
  • Piñera (RN): 28 % (62 votos)
  • Teillier (PC): 5 % (12 votos)
  • Zaldivar (IND): 0 % (1 voto)

Total de votos: 216

Encuestas anteriores

Artículos recientes

Comentarios recientes

Anuncios

Buscar contenidos:


 

Licencia de Creative Commons
Excepto en los casos donde se indique expresamente, los contenidos de nuestro sitio se encuentran bajo una Licencia Creative Commons

Personas en línea

Miembros de "Atina Chile | Por aquí va la cosa"
Fernando A. Frías GonzálezDrakkar, Úlfur Stríðsherrapedro_velizPablo Ramirez TorrejonpalomaSalvadorJorge Queirolo BravoGonzalo BorjaVinka  Astudillo AntibarbieDark Lord
Otras personas visitando "Atina Chile | Por aquí va la cosa"
JosévinoColeonSofía López Sobarzo
En estos momentos hay 1.112 personas visitando "Atina Chile | Por aquí va la cosa"

Red de Diarios Ciudadanos

El Morrocotudo - región de Arica y Parinacota
El Nortero - región de Antofagasta
El Observatodo - región de Coquimbo
boton paradiario copia.jpg
El Rancahuaso - región de O'Higgins
El aMaule - región del Maule
La oPiñón - región de la Araucanía
El Naveghable - región de los Ríaos
El Naveghable - provincia de Osorno
El Repuertero - provincia de Llanquihue

Banners

ayuda_tecnica


























Blogalaxia