El planeta se muere de sed y de hambre. El agua es un problema mundial de primera magnitud.
Se me ocurre un proyecto que podría solucionar estos dos grandes problemas mundiales, aunque sea en parte, y que nos podría dar como país la posibilidad de cooperar. Ocurre que agua tenemos. Sí, dulce y en abundancia, pero no la aprovechamos. En el sur de nuestro país tenemos grandes ríos que vierten todo su caudal al mar sin que sepamos aprovecharlo, mientras que en las zonas más al norte, el vital elemento escasea y es cada vez más demandado, sobre todo por empresas mineras e industriales que lo necesitan para sus procesos productivos.
¿Qué tan de locos será traer agua desde el río Puelo, por ejemplo, tomándola en zonas altas y bombeándola hacia el norte para alimentar las distintas ciudades que carecen de ella? ¿Qué pasaría con Copiapó ahora que los agricultores y mineros están tan desesperados por agua, la cual ya no alcanza para cultivos de exportación y para procesos mineros? Según estudios de expertos, en Santiago tendremos graves problemas de agua en pocos años, tanto para la agricultura como para el consumo humano. ¿Qué pasaría con el norte grande, en donde este país tiene tantísimo territorio sin ocupar, si le inyectáramos agua a esas tierras y encontráramos algún cultivo adecuado a las condiciones del lugar? ¿No será posible cultivar, por ejemplo, algún grano para producir biocombustibles, o alimentos para los más necesitados, o plantar praderas con forrajes para animales, o frutales? Hoy por hoy, el mundo necesita imperiosamente producir plásticos biodegradables y estos se producen a partir del maíz. Tenemos el terreno, el producto y falta solamente el agua que nos sobra en el sur.
Naturalmente que estamos hablando de un proyecto que demanda transformaciones del entorno. Entonces los ambientalistas se opondrán porque dirán que no podemos alterar el habitat de las lagartijas y otros animalitos de cada zona. Puede que sea cierto, ¡pero el territorio es tan grande y hay tantas lagartijas! Hace muchos años, los israelitas transformaron pantanos en vergeles dando un ejemplo al mundo de que, si existe la voluntad, los recursos, y sobre todo la inteligencia, este tipo de proyectos sí puede ser realizado. Los únicos que se opusieron fueron los Arabes que habían mantenido actitud pasiva al respecto por siglos. Hoy, las granjas colectivas de Israel son proveedoras de alimentos para sus habitantes y ya nadie recuerda que en su momento se trataba de una locura.
Imaginémonos por algunos instantes, lo que acarrearía un proyecto de esta naturaleza: las industrias siderúrgica, de hormigones, de elementos eléctricos, de bombas, etc., deberían ser capaces de proveer de todos los elementos necesarios; se ocuparía mano de obra especializada, ingenieros, calculistas, contratistas, inversionistas, transporte, etc. en la fase de implementación; después intervendrían todos los entes involucrados en los proyectos específicos para cada aplicación en cada lugar, proyectos de riego, agrícolas, de investigación, mineros, etc. Finalmente estarían los operadores de los distintos sistemas creados, agricultores, mineros, industrias y los beneficiados finales, los usuarios de los productos creados.
Alguien podrá decir que no existen los recursos. Sí existen, hoy por hoy, el gobierno destina sumas de dinero a innovación las cuales no son aprovechadas en su totalidad por los distintos actores nacionales por razones que no conozco. Podríamos partir por estudios de factibilidad. Sería un plan nacional hermoso, ¿no les parece? ¿Los recursos para invertir en elementos materiales, ductos, plantas de distribución, etc.? Los inversionistas privados, de la misma manera que se invierte en carreteras, podrían interesarse.
¿Será muy caro bombear agua desde tan lejos? ¿Será más barato desalinizar el agua de mar? ¿Seremos capaces de investigar para encontrar cultivos adecuados? Ya lo creo que somos capaces. En pocos años, la investigación ha transformado la agricultura de Chile llevándola a ocupar sitiales que nunca nos habríamos imaginado.
Si alguien lee estas líneas, y piensa que tienen asidero, entonces que las divulgue, que corran, para que lleguen a mentes que se encarguen de la parte ejecutiva y lleguemos a ver realidades a partir de un sueño.
Don Baldomero.
P.S.
Sialgunavezsecristalizaalgodeloexpuestoporfavorinvítenmealasadodeinauguración.





















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No sé qué tan loco podría ser, pero, la idea me gusta...
Antes me había preguntado si se sería viable desalinizar agua y subirla desde la costa hasta donde fuera necesaria. Transportarla desde tan lejos, como propone donbaldo, pienso que podría tener algunas restricciones de caudal, es decir, cantidad de volumen de agua en alguna unidad de tiempo.
En Chile recientemente se construyeron dos importantes obras de ductos para transportar fluidos desde Argentina. El gaseoducto y el oleoducto, ultimo que pasa por la Región del Bio-Bio... En esa misma región se construyó algunos años después y con no poca polémica por el uso del fluído, el llamado Canal Laja-Diguillín, que transporta aguas desde el río Laja, que es bastante caudaloso, hasta el río Diguillín, atravesando varias comunas. En las siguientes imágenes puede usted ver la estructura del canal...
Es en "V", como puede ver y encementado... En la condición de la figura el canal está con agua, así más o menos se usa, no al 100% de su capacidad. (Se entiende que "cualquier planta" se usa "o carga" más o menos hasta el 75% de su capacidad)...
Se supone que el proyecto regaría alrededor de 40.000 hás. ... Y el canal tiene .. "ese tamaño" ...
Tomó algunos años hacerlo, consta de varios puentes, menores y medianos, lleva un par de caminos laterales, tiene sifones para pasar los ríos dispuestos en quebradas y, aunque le pese a algunos, han muerto varias personas que se cayeron al canal, luego de "caerse a la caña", ya que su corriente es intensa y sus medidas de seguridad para esos casos no muy prolijas...
Entonces, me digo, si para la Región del Bio-Bio ya se hace necesario semejante canal, y si de paso por la séptima, sexta, quinta, cuarta, rumbo a la tercera, todas esas regiones quieren su cuota... Mmmm ...
Bueno, eso supongo que limitaría al proyecto a que no se podría bombear el agua, sino que habría que transportarla mayoritariamente por gravedad, quizá con algunas estaciones de bombeo, claro, pero, en si el proyecto sería morrocotudo...
Si es por ambientalismo, no faltaría el detractor, pero, seguro se podría vencer esa inercia, ya que hablaríamos de un tema similar a eso de hidroaysén, en cuanto al "nº de hectáreas dañadas"...
Creo que el mayor eventual problema sería el volumen de agua de el que estaríamos hablando y el tamaño del canal y ver si el agua corre hacia el norte o sube hacía el trópico, aunque se supone que tal vez eso podría ser posible también desde lugares ubicados más al norte del río Puelo o tomada el agua desde ciertos niveles de altura...
¿Sería peligroso un tembloromoto que afectara la salida del agua?...
Con todo, donbaldo, siendo yo un hombre de canalitos, su idea me gusta...
Eso sería lo que le puedo contar de mi parte....
Good luck !!!...