El mundo, he pensado mucho en el mundo en estos días, he pensado en esas manos que no se trenzan del todo más que por conveniencia, he pensado en esas bocas que si antes no besaban ahora menos, he pensado en los cambios de la marea, en los giros que da la Tierra, en lo cambiante de la Luna, las guerras en otros países, las guerras internas y las enfermedades las del alma y éstas que nos circundan.
No sé qué me ha pasado, salgo a la calle y temo abrir los ojos, me duele cuando las personas pelean y se empujan, me duele cuando se amontonan en las filas y jalonean como si sus manos fueses garras, me duele escuchar hablar de las pérdidas financieras cuando lo que realmente perdemos es la luz en nuestros corazones.
He visto cosas bellas como el niño de 12 años que al bajar del bus se acercó al chofer y le dijo sonriente: "Gracias y que Dios lo bendiga", he visto abrirse uno a uno los capullos de mi geranio, he visto niños tomados de la mano preocupados por niños más chicos que ellos, he visto a madres amorosas proteger a sus bebés y arrullarlos entre tanto tumulto en esta ciudad, he visto el sol entrar por mi ventana y a mi perro buscando los cariños de mi padre, y entonces me digo que no todo es tan malo como parece, y que si bien estas duras pruebas han sido dolorosas para la humanidad, nada existe tan malo que no nos deje detrás de sí, luz de verdad.
Y miro mis estúpidas calcetas con dibujitos y sigo pensando que en realidad nos percatemos o no, todos somos hermanos, todos somos habitantes de la misma casa, todos viajamos en el mismo barco y si este barco se hunde, nos hundiremos todos; así que remo y remo con amor aunque soy tan imperfecta, aunque tengo tantísimas debilidades, aunque no siempre sé distinguir el sol entre tanta nube negra.
Creo en el amor, creo en el poder del amor, creo en los sueños, creo en la luz, creo que estamos aquí para crecer y ser mejores personas.
Jana Regalado.
El mundo, he pensado mucho en el mundo en estos días, he pensado en esas manos que no se trenzan del todo más que por conveniencia, he pensado en esas bocas que si antes no besaban ahora menos, he pensado en los cambios de la marea, en los giros que da la Tierra, en lo cambiante de la Luna, las guerras en otros países, las guerras internas y las enfermedades las del alma y éstas que nos circundan.
Salgo a la calle y temo abrir los ojos, me duele cuando las personas pelean y se empujan, me duele cuando se amontonan en las filas y jalonean como si sus manos fuesen garras, me duele escuchar hablar de las pérdidas financieras cuando lo que realmente perdemos es la luz en nuestras almas.
He visto cosas bellas como el niño de doce años que al bajar del bus se acercó al chofer y le dijo sonriente: "Gracias y que tenga un buen día", he visto abrirse uno a uno los capullos de mi geranio, he visto niños tomados de la mano preocupados por niños más chicos que ellos, he visto a madres amorosas proteger a sus bebés y arrullarlos entre tanto tumulto en esta ciudad, he visto el sol entrar por mi ventana y a mi perro buscando los cariños de mi padre, y entonces me digo que no todo es tan malo como parece, y que si bien estas duras pruebas han sido dolorosas para la humanidad, nada existe tan malo que no nos deje detrás de sí, luz de verdad.
Y miro los dibujos de mis calcetas y sigo pensando que en realidad nos percatemos o no, todos somos hermanos, todos somos habitantes de la misma casa, todos viajamos en el mismo barco y si este barco se hunde, nos hundiremos todos; así que remo y remo con amor aunque soy tan imperfecta, aunque tengo tantísimas debilidades, aunque no siempre sé distinguir el sol entre tanta nube negra.
Creo que en el despertar está el comienzo y una vez que se abren los ojos, éstos jamás volverán a estar cerrados, creo que es posible ser todos hermanos y que si juntos nos despertamos unos a otros, seguro pasará que todos nos tomaremos de las manos.
Jana Regalado.
¡¡¡ Ya sabía !!!
... por el título, que no podía ser otra que nuestra niña linda de Atina la que escribe.
Cuantos pensamientos Janita estos tuyos , cuantas visiones de vida nos inundan al salir de nuestros templos.
Que bueno que los puedas mezclar toditos y a pesar de los pensamientos y visiones pobres , puedas comprender que a pesar de todo lo amargo, siempre hay algo bonito que ver y se destaca, aunque sea pequeñito.
Sigue mirando a través de tus ojitos buenos , a ver si pueden hacer el milagro de convertir lo feo ... en algo siempre mejor que lo que veo.
abrazos Janita - niña