Los ministros de Economía de los países más industrializados lanzaron una ofensiva con medidas "urgentes y excepcionales"
Una protesta por la crisis financiera en la City londinense derivo ayer en incidentes con la policía
WASHINGTON.- Al término de la peor semana desde que comenzó la crisis financiera global, los ministros de Economía y de Finanzas de los siete países más industrializados (G-7) del mundo lanzaron ayer un plan conjunto para estabilizar a los caóticos mercados, evitar la quiebra de los bancos importantes y restaurar los flujos de crédito.
"La situación actual requiere acciones urgentes y excepcionales", afirmó en un comunicado el G-7 -conformado por Estados Unidos, Alemania, Francia, Canadá, Reino Unido, Japón e Italia- al término de la reunión que mantuvieron los ministros en Washington.
En su plan de acción de cinco puntos, el G-7 se comprometió a "tomar medidas decisivas y a usar todas las herramientas disponibles" para apoyar a los bancos de importancia para todo el sistema financiero y a evitar su colapso. Los siete países más industrializados también prometieron "tomar todos los pasos necesarios" para hacer que fluya de nuevo el crédito y funcionen los mercados monetarios, de forma que los bancos tengan un acceso "amplio" a la financiación.
El tercer punto del programa establece que los gobiernos se asegurarán de que los bancos puedan obtener suficiente capital de fuentes públicas y privadas para restablecer la confianza y poder prestar a consumidores y empresas. La cuarta medida consiste en asegurar que las garantías de los depósitos sean "robustas y consistentes".
Por último, el G-7 se comprometió a "tomar medidas, si es apropiado, para reactivar los mercados secundarios de hipotecas y otros activos titulizados".
El plan, calificado de "agresivo" por el secretario del Tesoro norteamericano, Henry Paulson, fue el resultado de una reunión de cuatro horas en la sede del Departamento del Tesoro, que sigue a una histórica operación coordinada de recorte de tasas de interés por parte de los bancos centrales de 21 países.
Paulson también dijo que el gobierno norteamericano comprará acciones de los bancos para darles capital con los fondos del paquete de rescate de 700.000 dólares para los bancos de su país afectados por la crisis hipotecaria.
Tras su cita de ayer, los ministros del G-7 se reunirán hoy con sus pares de los países emergentes dentro de un marco más ampliado, el denominado G-20 Financiero, que incluye a la India, China, Rusia, la Argentina, Brasil y México. Esa reunión toma dimensión histórica ante la magnitud de la crisis. Se trata de la primera vez que el G-7 consulta a los países emergentes a causa de una crisis que se inició en un país industrializado, Estados Unidos.
Las reuniones serán una "señal inequívoca" de la voluntad de superar la crisis financiera global, expresó el presidente estadounidense, George W. Bush, que recibirá a los ministros del G-7 en la Casa Blanca.
En un nuevo intento por frenar el "dramático" desplome de las bolsas del mundo y devolver la confianza a los mercados, Bush afirmó ayer que su gobierno "seguirá actuando para resolver las crisis".
"[Mi gobierno] sabe cuáles son los problemas, tiene los instrumentos necesarios para hacerles frente y está actuando para ello", dijo Bush, que ya habló seis veces desde que el Congreso aprobó el plan de rescate de 700.000 millones de dólares para los bancos de EE.UU. Sin embargo, ni los mensajes presidenciales ni el plan de salvataje calman a los mercados. Ayer fue otro día turbulento en las plazas mundiales, con caídas generalizadas en Europa, Asia y América latina. (ver aparte).
En el marco de la crisis, los jefes de Estado y de gobierno de los 15 países de la zona euro tratarán de acordar un plan de acción común ante el agravamiento de la situación, durante una cumbre que tendrá lugar mañana en París, de la que participarán el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, y el titular del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet.
En la línea con estas cumbres, el director del Fondo Monetario Internacional (FM), Dominique Strauss-Kahn, dijo que es "urgente" un alto nivel de cooperación internacional para hacer frente a la crisis.
"Es urgente que haya un alto nivel de cooperación internacional", afirmó. "Los problemas en los mercados financieros van ahora más allá de las pérdidas de efectivo [del sector financiero]", dijo el titular del Fondo, quien añadió que existe "una crisis de confianza".
En Londres, decenas de personas protestaron por el manejo de la crisis por parte del gobierno de Gordon Brown. La protesta tuvo lugar en momentos en que se divulgaba un informe del Centro de Investigación Económico y Financiero que prevé una recesión en el país todavía más grave que la de comienzos de los 90. Londres envió ayer una delegación del Tesoro a Islandia, para discutir con los bancos de ese país los efectos de la crisis en los ahorristas privados y estatales de Gran Bretaña.


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