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| Las peores empresas para trabajar en Chile | |
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Son algunas de las compañías que generan más utilidades. Sin embargo, la Dirección del Trabajo (DT) las ha multado en varias ocasiones por tener la mayor cantidad de prácticas antisindicales, vulnerar los derechos maternales, simular contratos, extender las jornadas laborales más allá de la cuenta o no pagar imposiciones. Algunas hasta han aparecido en el ranking Great Place to Work, que premia a las compañías del mundo con mejor clima laboral, aunque en Chile la realidad diga otra cosa: LND contabilizó más de cinco mil multas desde 2001. Son empresas “contumaces”, según la DT; es decir, prefieren pagar multas en vez de mejorar sus condiciones de trabajo. Esta es la lista que no se ve linda en couché. |
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AGROSUPER, "EMPRESA DEL AÑO"
Actualmente, cerca de 500 trabajadores de Agrosuper están siendo
asesorados por la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, con oficina
en Rancagua. El motivo es que el 1 de julio de este año, las faenadoras
Rosario y Lo Miranda ubicadas en la Región de O’Higgins, donde
Agrosuper tiene la mayoría de sus planteles se paralizaron durante un
día ante una nueva y agresiva arremetida de la empresa. Es que
Agrosuper tiene como costumbre ofrecer nuevas condiciones a sus
trabajadores un año antes que los convenios colectivos caduquen. El
objetivo es evitar períodos de negociación. Al día siguiente del paro, los funcionarios se presentaron a su
lugar de trabajo, pero se encontraron con que las puertas estaban
cerradas con candado. En Rosario y Lo Miranda había listas que
prohibían el ingreso a cerca de 250 funcionarios en cada sede. "Al ver
esto los trabajadores se asustaron mucho. Entendieron que esa lista
significaba quedar sin trabajo, así que entraron. Pero todos los de las
listas fueron expulsados de inmediato, sin derecho siquiera a
indemnización bajo la causal de notable abandono de deberes", cuenta
Eduardo Tapia, tesorero del sindicato Agrícola Súper, uno de los pocos
que quedaron en pie después del mazazo de la empresa, y que concentra a
los funcionarios encargados de la crianza y reproducción de pollos y
cerdos. Adiós a los viejos
Lo que ha venido después de julio de 2007 ha sido triste. La mayoría
de los expulsados, además de estar sindicalizados, estaban también
entre los funcionarios más antiguos de la empresa, con una edad que
promedia los 57 años. Muchos de ellos provienen de los albores de
Agrosuper, cuando su situación económica era inestable, muy lejana a
los más de mil millones de dólares que hoy factura anualmente. Su éxito
ha derivado en que la empresa propiedad de Gonzalo Vial, haya sido
galardonada por la Sofofa con el Premio a la Responsabilidad Social
Empresarial, en 2000; como Empresa Destacada, en 2004, en gran medida
debido a que fue la primera de Chile en comercializar bonos de carbono.
En esta oportunidad recibió el premio directo de la mano de Ricardo
Lagos, quien destacó su labor empresarial. El año pasado sumó un nuevo
galardón de parte de Icare; fue destacada en la categoría "Empresa".
Héctor Pavez, presidente del sindicato Agrícola Súper, recuerda que
antes del éxito comercial, cerca de 30 años atrás, la compañía solicitó
a sus empleados rebajar sus remuneraciones. "Mediante una carta se nos
pidió que aceptáramos disminuir nuestro sueldo en un 25% porque estaba
a punto de quebrar. Nosotros lo hicimos debido a que nos pusimos la
camiseta por la empresa", apunta el dirigente. "Esos mismos viejos son
los que fueron expulsados en julio. Su situación es desesperada. La
mayoría son de sectores cercanos a las faenadoras, gente de campo, y la
única posibilidad de trabajo en la zona es Agrosuper. Luego de toda una
vida, lo único que saben hacer es lo que aprendieron acá. Muchos tienen
dividendos impagos con orden de embargo, otros no tienen qué comer y
están consumidos con los créditos. No sé qué van a hacer", sentencia
afligido. El miedo sindical
Según los cálculos de los trabajadores, luego del despido masivo de
julio Agrosuper ha sumado cerca de cien más. Eduardo Tapia cuenta que
hoy ya nadie quiere escuchar hablar de movimiento sindical. Hace unos
meses, un compañero lo golpeó por denunciar prácticas antisindicales en
la empresa. "Lo único que haces es traer problemas con tus exigencias",
emplazó a Tapia. Pero él cree que el miedo explica la reacción: "Nadie
quiere quedarse estancado en un lugar que no ofrece más posibilidades".
Una de las posibilidades de salir del hoyo es asistir al colegio Los
Cipreses, institución educacional fundada por Gonzalo Vial y que
actualmente es financiada por la Fundación Agrosuper. Con instalaciones
de elite multicanchas, computadores, biblioteca y profesores bien
remunerados ofrece una preparación muy por encima del resto de la
comuna. Ubicado en Doñihue, uno de los caseríos del sector donde nació
Vial, acoge a gran cantidad de los hijos de sus trabajadores. Pero también es una herramienta de control social. Según denuncia
Lorenzo Jorquera, ex trabajador de Agrosuper, muchos funcionarios
expulsados en julio de este año han debido ver cómo sus hijos quedan
sin matrícula para el año siguiente. "Mi hijo también está ahí. Yo fui
expulsado por necesidades de la empresa hace un par de años cuando
recién había sido elegido como dirigente sindical en una planta de
Agrosuper. Durante cerca de tres meses hice el recorrido de ir a la
empresa para tratar de entrar, pero no me dejaban. Cada día me dirigía
de vuelta a la Dirección del Trabajo para dejar estampada la
constancia, pero no sirvió de mucho. Tuve que buscar trabajo como
independiente. Ahora tengo miedo que echen a mi hijo del colegio",
dice. ►
RIPLEY, ME FASCINA EL CRÉDITO
La Confederación Nacional de Sindicatos y Trabajadores del Comercio
(Confecove) es una de las principales instituciones que estuvo detrás
de la polémica Ley 20.281, llamada "semana de corrido", promulgada en
julio y que remunera el día descansado a los funcionarios del comercio.
Su secretario general, Leandro Cortez, es además dirigente de la
Federación de Sindicatos de Empresas Ripley, y ha visto cómo esta
compañía ha comenzado ha idear fórmulas para paliar los gastos que
significa la nueva normativa. "A la gente nueva la están contratando
con un sueldo fijo. Es algo reciente y los funcionarios no lo saben.
Creen que si venden más van a poder lograr mejores remuneraciones. Un
completo engaño", señala. La empresa de retail es célebre por sus campañas publicitarias que
muestran a modelos y actrices como Cindy Crawford, Claudia Schiffer y
Penélope Cruz. También por su éxito económico: la compañía hoy está
avaluada en cerca de 1.300 millones de dólares y se encuentra en el
puesto 104 del ranking de empresas con mayores utilidades. Todo esto puede sonar rutilante; pero Ripley es lo que la Dirección
del Trabajo llama una empresa contumaz; es decir, una compañía que ha
sido multada en muchas ocasiones, pero que prefiere pagar y seguir
infringiendo la ley que cambiar las condiciones de sus trabajadores. El sistema infernal
Todos los vendedores de Ripley que fueron contratados antes de la
nueva ley de semana corrida, tienen un sueldo variable en base a las
ventas que logran. Gran parte del éxito de la compañía se refleja en
este concepto: sólo en 2007 logró casi 940 mil millones de pesos en
ventas consolidadas. Pero no le interesa cualquier venta, sino sólo
aquellas en que el cliente se endeuda; es decir, cuando compra a
crédito. "Se concientiza a cada funcionario para que la gente adquiera
sus productos a través de esta modalidad. Los jefes nos dicen que lo
único que interesa es que la gente pague en cuotas. Hay que ofrecérselo
y lograrlo", cuenta Ruth Belmar, secretaria del sindicato de
trabajadores de Ripley ubicado en el Mall del Centro. Si el cliente
compra al contado, dice Belmar, esto no les trae ningún beneficio a
ellos. "Todo lo contrario. Nosotros ganamos en base a ventas, pero todo
lo que sea comprado al contado se resta de nuestras comisiones. Sólo
cuenta el crédito", afirma Y el sistema es durísimo. "Cada cierto rato pasa un supervisor que
te dice ‘tu compañero lleva vendido más que tú a crédito’. Entonces el
sistema se vuelve infernal y termina por estresarte hasta que caes en
el hoyo", dice Ruth. El costo familiar
Los trabajadores dicen terminar reventados. Y la empresa no ayuda
demasiado. Hasta el año pasado, las salas cuna ubicadas en el centro
eran las únicas que ofrecía la empresa. "De esta forma, una trabajadora
de Puente Alto debía llevar en locomoción colectiva a su hijo hasta el
centro y, por ejemplo, partir al Alto Las Condes", cuenta Ruth. A
partir de 2007 las empleadas pueden elegir algo más cercanos a su hogar
y facturarlo a la empresa", cuenta Ruth. Pero el techo del beneficio es
bajísimo. Por ley, éste existe hasta los dos años del hijo. "Luego hay
que pagar un jardín infantil, que van por el orden de los 160 mil pesos
y ahí se vuelve imposible costear la vida. Las mujeres sencillamente
tienen que renunciar, ya que el sueldo no alcanza. Es dramático, pero
nadie hace nada", cuenta Leandro Cortez. La otra posibilidad es seguir en la empresa dejando a los hijos con
los vecinos, encargados a algún familiar. Si están más grandes se
quedan solos. Es la fórmula que obligadamente ha debido seguir Ruth
durante años. Con dos hijos de de 16 y 27 años, el menor ha repetido
dos cursos en el colegio y todavía está en octavo básico. "Salgo a las
9 de la mañana y vuelvo cerca de las 11 de la noche, cuando ya están a
punto de dormir. Me han dicho que el dinero no es todo, que quieren
estar conmigo y que se sienten solos, pero no puedo hacer más. Tengo
que trabajar para vivir", cuenta Ruth. Según Leandro Cortez, un 40% de los trabajadores del sector comercio
son divorciados. "La cantidad de problemas familiares que se generan
producto de las extensas jornadas laborales y el sistema de sueldos
variables es inmensa. Termina destruyendo a las familias y a la
personas", cuenta. ►
FLEXIBILIDAD TELEFÓNICA
Atento, propiedad de Telefónica España, es la empresa de
telefonistas que usted contacta cada vez que marca algún número de
servicio al cliente de la empresa. Si en alguna oportunidad siente que
no lo atienden bien, no es nada personal. Jaime Galdames, trabajador de
la compañía, cuenta que tienen 170 segundos para despachar a cada
cliente. "Y si te pasas, se lo tienes que quitar del tiempo que le
corresponde a la persona que viene después. Aunque el reglamento
explicita los permisos para ir al baño, muchas veces sencillamente te
responden que no, debido a que hay demasiadas llamadas", cuenta. El sistema funciona con un encargado que controla cada llamado a
través de un monitor que le muestra todo lo que está sucediendo en la
sala de recepción de llamados. "A su vez, mandados por él, pasan junto
a ti otros supervisores que te apuran más y más. La hora de colación y
los descansos obligatorios son algo que casi nunca se respeta", cuenta.
Para René Tabilo, presidente del Sindicato Nacional Telefónico y
funcionario de Telefónica, este sistema de trabajo es inhumano. "La
gente llega acá y no dura más de seis meses. Los han comenzado a
contratar en horarios parciales, pero igual se van. Esto echa por
tierra la teoría empresarial sobre el beneficio de la flexibilidad
laboral como una buena herramienta. Acá los sueldos son variables,
igual el horario, pero nadie aguanta", cuenta. Son cerca de ocho mil los trabajadores, de todas las edades, que
trabajan en las cuatro sedes de la empresa en Santiago. Según cuenta
Tabilo, Atento funciona como satélite de Telefónica en 17 países y en
ninguno de ellos tiene sindicatos. "Uno de los motivos es la altísima
rotación laboral. Lo que hemos debido hacer para negociar
colectivamente es utilizar la herramienta legal de reunir un alto
número de firmas". En 2006, la Fundación Telefónica fue premiada por el Gobierno por
sus iniciativas a favor de la diversidad y la no discriminación.
Paradójicamente, una de sus razones sociales, CTC Telefónica Chile, se
encuentra en la lista de empresas con más prácticas antisindicales
elaborada por la Dirección del Trabajo. En 2008, de hecho, la empresa
recibió una multa de casi 3,7 millones de pesos (100 UTM) por
discriminación al presidente del sindicato. Según relatan los
funcionarios de esta rama de Telefónica, Atento lleva cuatro años
postulando, afortunadamente sin éxito, al ranking Great Place to Work. ►
UN NÚMERO UNO BAJO LA LUPA
ace pocos días, el Great Place to Work Institute elaboró el ranking
2008 con las mejores empresas para trabajar. La ganadora de este año
fue BancoEstado Microempresas, propiedad de BancoEstado. Orgullosa, la
vicepresidenta de BancoEstado Jessica López resaltó el trabajo de los
cerca de mil trabajadores que dan vida a la filial del banco. "Este
reconocimiento que las empresas del Estado son un buen lugar para
trabajar", señaló en su discurso. Sin embargo, BancoEstado tiene una historia con matices grises.
Entre 2002 y 2008 fue sancionada en 247 ocasiones, sumando más 900
millones de pesos en multas. Durante el período en que se puso en
marcha la Ley de Subcontratación fue multada en varias ocasiones y con
altas cantidades. "Sin embargo, hay que reconocer que de todas las
empresas de la banca, fue la primera que incorporó a sus trabajadores
en una sola razón social. Cuando nadie se decidía a cumplir con la ley,
esta empresa marcó la pauta", señala una alta fuente de la Dirección
del Trabajo. A pesar de que el BancoEstado cumplió con las disposiciones en
materia de subcontratación, tiene una larga lista de faltas multadas
por la autoridad, las que se repiten una y otra vez en el tiempo. Entre
ellas destacan el "no pagar feriado proporcional"; "no otorgar el
trabajo contenido en el contrato de trabajo"; "exceder el máximo de dos
horas extraordinarias diarias"; "no pagar las horas extraordinarias, no
pagar las remuneraciones" y "no otorgar el día feriado básico y no
contar con el comedor como reglamentario". ►
LÍDER EN IRREGULARIDADES
&S, de la mano de sus supermercados Lider, tiene un récord
impresionante. Se encuentra en el lugar número 28 del ranking que
destaca a las empresas con mejor clima para trabajar según Great Place
to Work Institute, firma especialista en la materia . Además, se ubica
en el puesto 44 de las que ostentan mayores utilidades del país. A esto
se suma un sistema de valores, consagrado en el "código de ética y
conducta" de la empresa, que regula la acción de los trabajadores cuya
denominación es la sigla SER. La S es por "el servicio a nuestros
clientes"; la E, "por la búsqueda de la excelencia", y la R por "el
respeto a la persona". Si el funcionario logra conjugar estas máximas
puede llegar a SER un líder. A pesar de toda esta estructura, en la práctica este sistema está
lejos de ser efectivo. Con más de 100 razones sociales para una sola
compañía, regularmente trasvasija a los empleados de un lado a otro y
no es raro que aparezcan como empleados de otra empresa del holding. Servicio a los clientes
Conversamos con cuatro delegados del Sindicato Interempresas de
D&S formado recién en 2007 ya que antes de esta fecha tratar de
hacer algo así significaba la expulsión inmediata de la compañía. Uno
de los delegados, Alejandro Abarca, también primer ayudante de
carnicería del Lider de Irarrázaval, cuenta que las fechas de
vencimiento de las carnes no se respetan. "Llega desde los camiones con
una fecha y al momento de recibirla ya nosotros debemos ponerle la del
día actual, independiente de si el animal ha muerto antes. Luego,
cuando la envasamos, la práctica común es que si no se vende y tiene
aspecto al día siguiente se vuelve a envasar y se le pone como fecha de
elaboración el día en curso. Esta es una política de la empresa y
nosotros no podemos hacer nada", señala el dirigente. Los trabajadores también se quejan de las prácticas de la sección
llamada Dailys. En este caso, la política de la empresa atenta
directamente contra los derechos de los trabajadores. "Las señoras
tienen que preparar algunos platos, trapear el piso y recibir la plata;
ellas han reclamado varias veces". Búsqueda de la excelencia
Cuando se formó el Sindicato Interempresas de Lider en 2007, uno de
los principales objetivos de los trabajadores era lograr un aumento
sustantivo en los sueldos que, en la mayoría de los casos, bordean los
200 mil pesos. Si bien los trabajadores pedían un reajuste de 7%,
apenas se logró un 2%; y sólo para aquellos que recibían el sueldo
mínimo. Otra de las batallas que los trabajadores perdieron en el camino fue
la de firmar "contratos colectivos". Sólo suscribieron "convenios". La diferencia entre ambos instrumentos es fundamental, ya que
mientras el primero permite legalmente a los trabajadores ir a huelga
en los períodos de negociación colectiva; en el segundo caso, parar las
faenas es una causal de despido inmediato. "Así fue difícil negociar
bien", cuenta Sergio Pérez, que al igual que sus compañeros está
desilusionado de la directiva del sindicato. Actualmente el sindicato tiene ocho mil afiliados, que no tienen
mucho que opinar. Si bien el grupo cuenta con socios en 80 locales,
cada unidad no tiene un sindicato base. "Entonces la empresa sólo
negocia con los tres dirigentes. Es muy sospechoso, ya que por ley sólo
está obligada a negociar con una razón social y está accediendo a
hacerlo en conjunto con nulos beneficios para los trabajadores y con el
agrado de los dirigentes", opina el delegado Sergio Pérez. D&S, además, corre con los gastos de la sede sindical, incluido
el arriendo. Desde el refrigerador hasta el televisor han sido
aportados por la empresa. Según cuentan los dirigentes entrevistados,
le hicieron saber a la directiva que aceptar este tipo de regalos les
resta independencia, sobre todo si recolectan cerca de 50 millones
mensuales provenientes de los socios. "Pero no nos escuchan", dice
frustrado uno de los delegados. Respeto por las personas
Uno de los temas que más molesta a los trabajadores de Lider es el
poco respeto que les tienen, fundamentalmente, los guardias de
seguridad de los supermercados. Denuncian que con las cámaras ubicadas
en las salas de descanso los revisan constantemente. "Sientes que te
están mirando todo el día", cuenta Iván Flores, cajero de la sucursal
de Santa Rosa. "Cuando salen, a muchos los hacen desnudarse para ver
que no se llevan nada. Luego, cuando pasan el control, los dejan a en
un patio a pleno sol o frío, dependiendo de la estación", agrega. Los
guardias son comandados por Sergio Díaz López, ex agente de la CNI,
quien actualmente se desempeña en D&S como subgerente de protección
y gestión preventiva de negocios, a cargo, entre otros aspectos, de
supervisar la seguridad de todos los supermercados Lider y Ekono en
Chile. Está cumpliendo una condena con pena remitida y es hombre de
confianza del propietario de la cadena, Nicolás Ibáñez. La actitud de hostigamiento también es percibida por los cajeros. El
mismo Iván Flores explica que en muchos casos puede pasar una hora
desde que piden permiso para ir al baño hasta que los dejen levantarse
de sus puestos. Ganan el mínimo y cualquier peso que se pierde lo deben
pagar de sus bolsillos. "La rotación es altísima. Son cerca de 2.500
los funcionarios que cambia esta empresa cada año", cuenta Flores. ►
BANCO DEL DESARROLLO: EMPLEADOS MUDOS
no de los departamentos del Banco del Desarrollo, encargado de
entregar créditos a pequeños emprendedores Bandesarrollo Microempresa
fue galardonado por Great Place to Work, otorgándole el puesto número
17 dentro de las compañías con mejor clima laboral. En paralelo, en
febrero de 2007, la empresa fue multada por la DT con una cifra que
también es para ponerse de pie, ya que se registró una sola
fiscalización a una sucursal: 84.939.360 pesos. ¿El motivo? Violar la
Ley de Subcontratación manteniendo el suministro ilegal de personas y
no escriturar contratos de trabajo. La presidenta del sindicato de trabajadores del Banco del
Desarrollo, Gloria Soto, destaca que actualmente el bienestar de los
trabajadores ni siquiera es un tema secundario para la compañía
adquirida en 2007 por el Scotiabank. "La única política es producir.
Estructuran las remuneraciones de tal forma que el eslogan parece ser
‘te reviento y, si no alcanzas las metas de producción a fin de mes no
ganas nada’. ‘Tienes que ser más agresivo’, le dicen los supervisores a
los ejecutivos de ventas". Con la llegada de los patrones de Scotiabank, las instancias para
que los trabajadores colaboraran con la empresa desparecieron. "Antes
nosotros podíamos opinar sobre temas de administración. Ahora nos
cerraron todas las puertas", explica Soto. En cambio, denuncia la dirigente, los despidos se han transformado
en un mecanismo efectivo para controlar a los funcionarios. "Una de las
formas de gobernar es el terror. Cada día echan a trabajadores por
necesidades de la empresa, entonces se asume que no hay estabilidad
laboral. La gente dice. ‘echaron a mi compañero, a mí me puede pasar lo
mismo en cualquier momento’". Ricardo Hormazábal trabajó durante 19 años para el Banco del
Desarrollo. Hace una semana lo despidieron por "necesidades de la
empresa", causal inapelable y que deja al trabajador de manos cruzadas.
Laboraba en la sucursal de San Bernardo. "Me dijeron que no servía para
el cargo. ¿Después de tanto tiempo en el banco? No lo creo. De los 34
años que llevo en el mercado de los cajeros, sólo una vez he llegado
atrasado y he presentado licencias médicas en dos ocasiones que, en
total suman dos semanas de inasistencia", dice con algo de molestia. Pese a la sensación de haber salido por la puerta chica, el hombre,
que tiene un ojo casi cerrado según su oftalmólogo debido a un tic
producido por el estrés , dice que está tranquilo. "Luego de tantos
años con este problema, hoy día di el agua de la ducha y me di cuenta
de que el ojo no me molestaba", cuenta. El método
Roberto Grandón, dirigente del sindicato, considera que todo lo
anterior responde a que el banco pretende crear trabajadores autómatas
y sin relación entre ellos. "Una de las formas de mantener la
incertidumbre y la poca unión es no publicar los estados financieros
del banco. De a poco esto provoca el abatimiento sicológico del
trabajador, ya que no sabe cómo va. Para colmo, vendieron el club
social y deportivo donde nos juntábamos a compartir", cuenta el
dirigente. Además, según denuncia, las prácticas antisindicales están a
la orden del día. "Te monitorean los llamados telefónicos, intervienen
los correo electrónicos de los dirigentes y lo sabemos porque afiliados
a nuestro sindicato del área de informática son quienes lo han
denunciado", cuenta. Como si fuera poco, Gloria Soto señala que una de las técnicas de la
empresa en contra de la sindicalización es ofrecer lo que llaman
"manuales de beneficios". Es decir, ofertas en remuneraciones y otras
regalías, "pero con la condición de que no se afilien al sindicato; y
si lo están, se salgan definitivamente".



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¡trabajadores de Chile uníos!
Repugnante la actitud de las empresas que abusan reiteradamente de sus trabajadores. Esto además de estúpida, ya que concitan animadversión en vez de lealtad, desapego en lugar de apego, menos producción en lugar de más producción, producción de menor calidad en lugar que de mejor calidad.
Los trabajadores se ven en la obligación de buscar caminos de solidaridad entre ellos: En la forma de apoyar huelgas, de hacer aportes a los que estén en huelga y en general de formas creativas de defensa de sus legítimos intereses.
Me gustaría saber que opinan de este artículo los adoradores del neoliberalismo o capitalismo salvaje.