
Respeto; es no molestar a las personas, es no hacedles sentir mal. Es el concepto de respeto que maneja mi hijo de 8 años.
Me pareció bastante interesante, esta definición de respeto simplemente porque considera a la otra persona, puede que para mi hayan cosas que tolere y no me molesten, pero a otra persona puede que esas misma cosas le desagraden y le causen molestia,
Entonces debo procurar además de no hacerle sentir mal.
Respetar a otra persona es tratarlo de acuerdo a su decencia o dignidad. Por lo tanto el respeto es aceptar a la otra persona como es con sus virtudes y defectos.
Pero para respetar tenemos que empezar por uno mismo, tenemos que aceptarnos a nosotros mismos, auto conocernos y amarnos, para poder comprender, respetar y amar a nuestro prójimo, y porque no, debemos además respetar nuestro entorno.
El respeto es una actitud, que nos permite apreciar a nuestro prójimo, por lo que él vale.
Con el respeto ganamos espacios agradables, en lo cuales incluso podemos debatir y sacar conclusiones edificantes o conocer los pro y los contra de una manera distinta de pensar a la nuestra, con el respeto podemos avanzar en lo más profundo de los valores y principios de una persona, aunque estos sean totalmente contrario a los míos, no se trata de imponer sino de conocer, tolerar y comprender, es probable que existan puntos de encuentro los cuales nos permitan edificarnos mutuamente.
Amigos de Atina los invito hacer practicas del respeto mutuo cada vez que debatamos algún tema contingente….
René


Este sitio funciona sobre la 




































Saludos
Buen post don Rene.
Personalmente el respeto yo lo traslado al valer de la otra persona, lo asocio a cierta sana admiración que despierta su proceder.
No lo confundo con consideración, ni derechos.
Pero para mi hay algo mas importante que el respeto que es la integración.
En este mundo se respeta mucho, pero se integra pocazo.
Hay muchas ideas y vivencias que se respetan pero siempre que sea muy lejos de uno. Nuestro actuar es de apoyar a grupos con nuestro respeto, pero siempre y cuando procedan allá. Allá tu, acá yo.
Defensores bien intencionados frente al micrófono de la vida, pero que jamás permitirían un almuerzo en conjunto.
Muchas veces ser sincero, sin irrespetar tampoco, trae como consecuencia el ser tildado de discriminador. Pero no es tan así. Una simple preferencia o amabilidad puede ser un acto discriminatorio también.
No soy amigo de irrespetar, pero tampoco me agrada en exceso el conceder implícitamente regalado a un proceder sin un poco de vivencia o conocimiento de dicho comportamiento.
Pero en toda educación no todo puede ser respeto solamente. Un poco de irrespeto, de vez en cuando y sin excesos, fortalece el alma y encausa acciones desbandadas a su cause natural nuevamente.
Entiendo su enfoque, y se que me salí de el apuntado a otros lados.
Saludos y suerte