
Existen 9 estereotipos, pero todos se caracterizan por hacerse insoportables y enturbiar los ambientes de trabajo y fraternidad. ¡Aléjate de ellos!
Lunes 28 de Julio de 2008
María José Errázuriz L.
Los hay de todos, pero nunca habían sido descritos con tanta agudeza.
Descalificador o chismoso, agresivo o falso, cualquiera de estos tipos se enmarcan en una raza mayor denominada “gente tóxica” y que el psicólogo Bernardo Stamateas describe con maestría en un libro de autoayuda que muchos debieran consultar.
Así, personajes como el mentado funcionario acusete e intrigante –el Espinita de
Stamateas no aborda el tema desde la perspectiva del humor; en cambio, prefiere entregar recetas y técnicas destinadas a sacar de nuestro marco de influencia a esas personas que “potencian nuestras debilidades, nos llenan de cargas y frustraciones”.
Para apurar el paso y prevenir desde ya, nada mejor que acercarse a estos estereotipos y examinar a quienes se tiene al lado. Más de alguna sorpresa nos podemos llevar.
El mete-culpas, en la versión chilena sería Espinita, de “
El envidioso. Hay diferentes estilos, pero basta fijarse un poco en Quico, del “Chavo del
El descalificador que en versión homosexual se encuentra en el diseñador de ropa Hugo Lombardi, de la teleserie “Betty, la fea”. Como objetivo, el descalificador pretende controlar nuestra autoestima de manera que sólo él pueda brillar y ser el centro del universo. “Excelente trabajo, lástima que lo entregaste tarde” viene como anillo al dedo para graficar sus técnicas. Si quieres una clave, nunca lo contradigas ni confrontes en público.
El agresivo verbal encuentra su mejor representante en “El señor de
El falso tiene un buen representante en Che Copete de “Condorito”. Según Stamateas, este ser puede adquirir múltiples identidades y usa las máscaras de poder, de superioridad o de víctima. Claramente, el trasfondo es la inseguridad.
El psicópata o su símil, Julián García de “Alguien te mira”. Son pocos –por suerte- pero cuando rondan por ahí pueden ser peligrosos, porque reúnen muchas de las características de los otros tóxicos. La definición señala que no son personas antisociales a simple vista, y que por el contrario, se caracterizan por su capacidad para saber adaptarse a las situaciones.
El mediocre a la larga, son un lastre, incumplidores, irresponsables y un verdadero problema para los equipos. En buenas palabras es el clásico conformista del mínimo esfuerzo.
El chismoso o Espinita again. Vive de trasmitir rumores y la mejor forma de frenarlo es atajarlos y no repetir su comentario.
El jefe autoritario o el señor Zañartu, de “
El neurótico, personificado, en parte, por Alaraco, ya que este ser es perfeccionista y extremista a la vez. Pero, desgraciadamente suma otras cualidades negativas como infantil, culpógeno, conflictivo y agresivo.
El manipulador, que encuentra su imagen en Cerebro, de la serie animada “Pinky y Cerebro” o Alberto (Tomás Vidiella), el capo de “Montecristo”, que desplegaba dos facetas. Se sienten grandes y poderosos, pero son improductivos; llevan una doble vida y por ello, una carga pesada.
El orgulloso….. “¿Qué harías sin mí?” es la frase que mejor lo delata, porque se cree indispensable. Tienen un exceso de amor propio y otro tanto de exceso de confianza en sus capacidades y en su manera de pensar.
El quejoso o Tristón, de la serie de monitos animados “Leoncio, el león, y Tristón”, lo es definitivamente, pero si se quiere un personaje de carne y hueso qué mejor que
P.D. Si quieres saber en cuál de estas categorías calzas, te comentamos que el libro ya está en librerías.
Bueno ahi les dejo el articulo, para darle una leidita y ver si alguno de los sayos nos cabe, mmmmm hay dias en que ando muy toxica!
Saludos de fin de semana laaaaaargooooooo!


Este sitio funciona sobre la 









y esto
no seria discriminacion?
asi por ser?
si?
no? por que?
diferencias entre estos estereotipos y los demas Vgr. religiosos, politicos, economicos, raciales etc?
de ante mano
muchas gracias.