Educación: ¿otro ladrillo en el muro?

Enviado por Eduardo Bastías el 04/08/2008 a las 17:42
Eduardo Bastías

¿Es la educación un negocio o un derecho? ¿Es esa la verdadera pregunta?, ¿viene al caso? ¿Qué hemos aprendido desde mayo del 68 hasta el jarrazo de 2008? ? y ¿qué tiene todo esto que ver con Pink Floyd?

Al compás de las consignas “fin al lucro” y “la educación es un derecho, no un negocio”, hemos presenciado en los últimos años en Chile una serie de protestas, movilizaciones y hasta un acto vandálico en contra de una Ministra. Desde “el Pingüinazo” hasta “el Jarrazo”, el descontento tanto con la LOCE como con la LGE se sigue manifestando con una virulencia in crescendo que debiera llamarnos a todos la atención: algo está pasando.

Lo curioso, es que si esas consignas fueran interpretadas literalmente y a rajatabla, llegaríamos a situaciones de un absurdo mayúsculo. Ello, porque ¿qué puede significar que la educación sea un “derecho” y no un “negocio”? ¿Acaso deberíamos dejar de pagarles sueldos a los profesores y a todos quienes trabajan, directa o indirectamente, en el rubro educacional? ¿Acaso se pretende que todos, desde el rector de un colegio hasta el portero y la persona que hace el aseo en los baños de un establecimiento educacional, trabajen gratis o “por bolitas de dulce”? Hago la pregunta, porque claramente eso es lo que conllevaría implementar, ciegamente, la pseudo-doctrina de que la educación no es un negocio.

Es más, ya que según estas consignas no sólo se debiera abolir el lucro de los educadores y demás personas que trabajan en el sector, además, simultáneamente, se debiera consagrar la educación como un derecho (cosa que sí es, eso no lo niego), me pregunto ¿cómo podríamos garantizar ese derecho a la población? ¿Acaso habría que amenazar a los profesores que no quieran trabajar gratis con penas aflictivas? ¿Debiéramos emplear la fuerza pública para obligar a que todos, desde el portero hasta el rector, hagan su trabajo a cambio de nada? ¿Debiéramos encarcelar a los que no quieran trabajar en esas condiciones?

No es mi intención ridiculizar ni ser burlesco o insultante, pero ocurre que esa sería, en efecto, la única forma de aplicar lo que tantos piden a grito pelado. No estoy diciendo que eso sea lo que ellos quieren, claramente nadie en su sano juicio pediría un absurdo tan monumental; lo que estoy diciendo es solamente que las demandas de “fin al lucro” y “la educación es un derecho, no un negocio” no se pueden ni deben interpretar al pie de la letra. Eso es todo.

Por otra parte, ignorar esas demandas tampoco sería sensato. Todos sabemos que “cuando el río suena, piedras trae”, de modo que el sólo hecho de que la gente se movilice - al extremo de caer en actos de falta de respeto como el realizado por la ya famosa menor de nombre tan melómano y que le valiera su expulsión del establecimiento que la acogía - algo importante está señalando. Entre paréntesis, como dijo Patricio Navia en su blog (ver aquí), habría sido mejor que a esa “cabra chica gritona” se le hubiera obligado a escribir quinientas veces en un cuaderno que nunca se debe faltar el respeto a los mayores, pero, en fin, ese ya es otro tema.

Para retomar el punto: ¿como podemos, entonces, interpretar estas demandas? ¿Qué es lo que realmente quiere la gente cuando enarbola consignas que, de implementarse, nos llevarían a un absurdo tan manifiesto? Me parece que no hay que ser clarividente ni superdotado para percatarse que lo que la gente quiere es una educación de mejor calidad y sin privilegios. Una educación de primer nivel que sea accesible a todos, sin distinciones de clases sociales. Esa es la forma correcta de interpretar esas reiteradas y apremiantes demandas.

Pero para ello no basta con cambiar la LOCE por una LGE ni por ninguna otra ley que sea una versión más de lo mismo. Para tener educación de calidad para todos, lo primero que debemos hacer es percatarnos del abrumador clientelismo educacional que existe en la actualidad y buscar los mecanismos para revertirlo. Al respecto ya publiqué en este blog Clientelismo Educacional y el Pase del Futbolista, un post en el que me preguntaba por qué tantos expertos insisten en la baja calidad de la educación. Como ya señalé en esa oportunidad, es claramente el sistema que considera al alumno como un cliente – que siempre tiene la razón – lo que está socavando la calidad de la enseñanza.

Hace pocos días tuve la oportunidad de escuchar a Fernando Villegas y Héctor Soto, en el programa de radio “Terapia Chilensis”, referirse exactamente a este punto y concordar con lo medular de lo que yo he sostenido. Citando mi propio artículo: “Esto significa en teoría que si el cliente, es decir el alumno, desea sacarse un siete en la prueba de “El Quijote” sin haber siquiera leído el libro, está en todo su derecho a exigirlo pues él es el cliente.” Villegas y Soto, como dije, concuerdan en lo que es esencial de este diagnóstico y, más aún, comentaron en dicho programa que, en apariencia, esa forma de entender la educación, que yo denomino clientelismo, podría tener sus orígenes en “Mayo del 68″, cosa que me hace mucho sentido.

Como es sabido se llama “Mayo del 68″ a los eventos ocurridos en París el año de 1968, cuando se produjeron una serie de huelgas estudiantiles en numerosas universidades e institutos, seguidas de verdaderas batallas campales con la policía y una huelga general que colocó al gobierno de Charles de Gaulle en las cuerdas. Al compás de consignas como “Prohibido prohibir” o “¡Seamos realistas, pidamos lo imposible!” - consignas que en esa época resonaban a intelectualoides pero que, en retrospectiva histórica, más nos parecen simples slogans de publicidad a la yuppie - se terminó accediendo a la materialización de cambios en los modelos educativos universitarios que, poco a poco, fueron traspasándose a los niveles más básicos de la educación y exportándose a otras latitudes tan lejanas como la nuestra.

Puedo a agregar a lo señalado por Villegas y Soto que el punto cúlmine de este proceso quedó claramente marcado en 1979 con el éxito musical de Pink Floyd “Another Brick in the Wall” (parte dos, para ser precisos, ya que es una canción en tres tomos). El famoso estribillo, en el que un grupo de colegiales británicos canta y vocifera “we don’t need no education” (no necesitamos ninguna educación), así como el resto de la letra, que básicamente describe a la educación autoritaria como un lavado de cerebro o un adoctrinamiento orwelliano, es seguramente la expresión más evidente de ese zeitgeist que terminó desnaturalizando a la educación para convertirla en poco más que una pobre subcategoría del rubro del entretenimiento.

Finalmente, al igual que lo hacen Villegas y Soto, debo aclarar que el otro extremo del autoritarismo - que de hecho existió antes de mayo del 68 - tampoco es una buena receta. Como todo en la vida parece ser que los extremos se tocan y lo prudente no está en ninguno de ellos sino en un punto de equilibrio intermedio que rescate lo bueno de cada lado sin caer en lo malo de ambos extremos.

En definitiva, no satanicemos al lucro. Corremos el peligro que de tanto repetir consignas poéticas pero absurdas terminemos adoptándolas como verdades sacrosantas. Concentrémonos en lo que hay que corregir. Claramente el clientelismo es nocivo, al igual que el autoritarismo extremo. Propiciemos un acuerdo y un entendimiento entre ambas posturas. Sólo así tendremos una educación de calidad para todos. Y, al fin de cuentas, eso es lo que todos queremos.

Ilustración de Gerald Scarfe por gentileza de Wikimedia Foundation.

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Notable artículo

Enviado por el 04/08/2008 a las 05:50 PM
Omar Antonio Audicio Bache

Lo mejor que he leído en bastante tiempo aquí en AtinaChile. Concuerdo plenamente.

Esto nos muestra la importancia del lenguaje, y cómo los términos se cargan de significados. La palabra "negocio" significa, en rigor, actividad o asunto del que hay que encargarse. La palabra lucro significa obtener un rédito, sin pronunciarse el término respecto a la justicia o injusticia de dicho rédito. De manera que la expresión "La educación es un negocio lucrativo" no dice en sí nada malo. Esto nos muestra que el uso de dichos términos en las manifestaciones estudiantiles ha pasado a limitarse a slogans vacíos, ideas que suenan altruístas y nobles, pero en cuya raíz hay, justamente, falta de educación. Pues no toda lucha ni toda forma de luchar están justificadas.

Muchos somos los que anhelamos educación de calidad para todos, y trabajamos por ella. Pero no podemos combatir la ignorancia con más ignorancia. Además, a todos nos gusta el orden público, y deseamos transitar con seguridad por las calles y tener una buena convivencia social. Pero pareciera que no queremos acatar regla educativa alguna: no se respeta a los profesores, se copia, se hace la cimarra, y en algunas universidades se bebe más que se estudia. Si el profesor pone una mala nota al niño o a la niña, el apoderado lo increpa. Justamente por lo que tu dices: porque es el cliente. Y a los clientes no se les explusa, no se les reta, y no se les reprueba. Y si salen sin saber nada, bueno, en alguna universidad privada quedará el joven.

Claramente hay responsabilidades compartidas en este punto. Alumnos, profesores y autoridades, todos tenemos responsabilidades que asumir.

En cuanto a María Música, creo que ya tuvo suficiente: hay que dejarla en paz. Tiene 14 años: creo que tanto los que la atacan como los que la defienden la están sometiendo a un elevado stress.

¡Saludos!


Gracias

Enviado por el 04/08/2008 a las 08:28 PM
Eduardo Bastías
Gracias, Omar, por tus palabras. Me interesa mucho tu opinión, porque sé que aunque tienes las aptitudes para ser un ingeniero estás contemplando la posibilidad de dedicarte a la pedagogía. Ojalá todos los ingenieros tuvieran ese espíritu altruista que tú manifiestas. Un abrazo virtual! -----------------

Eduardo Bastías

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Sin ánimo de polemizar ...

Enviado por el 04/08/2008 a las 06:08 PM
Claudia

Estimado;

con el respeto que me merece su reflexión he leído y releído un montón de posturas respecto al incidente lamentable ocurrido entre una menor de 14 años y una mujer de 67 (creo)....
Quizá nuestro mayor conflicto con la educación es precisamente haberla politizado...que la concerta esto y la Alianza aquello, que los acuerdos y desacuerdos...etc...
Una fórmula quizá más simple es evaluar la calidad formativa que los padres podemos entregar a nuestros hijos en un chile cada vez más convulsionado en donde quedarse en casa a criar es ciertamente "un lujo" que pocos pueden darse...entonces ambos padres trabajan...en tanto muchos de nuestros hijos recitan al dedillo sus derechos pero olvidan con mucha facilidad sus deberes (que también existen) y entre estos está el respetar a nuestros mayores, a no llegar a la agrasión física con nadie ni con un igual ni con un mayor, menos con alguien más débil..quizá hemos llegado a un conflicto valórico...y eso si sería lamentable...
Eso en la familia..en la educación quiero contarle que según los antecedentes que he visto...la evaluación docente y sus resultados (es decir la calidad docente que es simplemente vergonzosa en muchos casos) en general, sumado a la irresponsabilidad de nosotros los padres que no solo delegamos en estos docentes el desayuno y el almuerzo de nuestros hijos sino su crianza completa para poder trabjar y comprarles lo que ellos más deseen (al menos una vez al año (en navidad) aun cuando esto nos signifiquen 24 cuotas e insomnio permanente..)

Además de un estatuto docente que avala..sin exagerar la flojera de muchos docentes de Chacao al sur (por lo menos) ya que acá, en varios casos que conozco.... hablamos de uno de los SIMCE más bajos del país, sueldos que superan los $900.000 al mes con un par de bienios locos...y cursos rurales de 12 o 13 niños....

tenemos como resultado una generación herida, con escolares heridos francamente confundidos, peleando por una LGE que no soluciona el problema de nuestra educación, tenemos a adultos que los utilizan (sus propios maestros) porque no se atreven a reclamar ellos...por miedo a ser evaluados (es más fácil usar a menores) situación que también hacen los delincuentes ya que los menores son inimputables, dicen....y la guinda de la torta es nuestro gobierno que nos empuja a ser "indigentes" para tener beneficios...casa propia, salud gratis (auge), becas,entre otras cosas...(y a cambio el voto cautivo de la probreza silenciona...el hambre de la indignidad le ha roto el alma a la Nación)

Como verá, pienso o que el problema de esta menor es "tal cual"... menor...

Lo grave es lo que está pasando en nuestro país en términos valóricos, con nuestros niños que ayer soñaban con un futuro probable acá en la tierra y hoy por hoy "son capaces de golpear y asesinar a un compañero si eso los lleva a You To be y les regala el ",minuto" de atención y fama que no puedemos darle nosotros sus padres porque nos descrestamos de sol a sol para darles de comer e intentar educarlos, se llama círculo..el de la ceguera..el que no sabe que no sabe..creo que el peor de todos
ATTE

Claudia


Si Eduardo...

Enviado por el 04/08/2008 a las 06:48 PM
Tom Collins

Exactamente. Deberíamos dejar de pagarles a los profesores, (aunque entiendo que nunca les hemos pagado), pero ello no significa que ellos no reciban un sueldo. El que tiene que pagarles es el ESTADO.

Para que ello llegue a ocurrir, los honorables deben aportar con su voto. ¡Así de simple!

¿Quienes votan en contra de una educación gratuita?

Yo no lo sé exactamente, pero antes de votar en las próximas elecciones... indagaré.

Y así... a rajatabla:.

¡LA EDUCACION ES UN DERECHO... NO ES UN NEGOCIO!

Asimismo:

¡LA SALUD ES UN DERECHO... NO ES UN NEGOCIO!

Y ello no tiene nada que ver con Daniel Le Rouge ni con Pink Floyd, lo nuestro es menos glamoroso pero es real.

No se remonta a los años 60, la conversión de la Educación y la Salud públicas a un negocio tuvo su génesis en el 73.

Durante los gobiernos de Alessandri y Frei padre la educación era gratuita... así como también la salud, y la calidad de ambas era de renombre en todo el cono sur.

Durante el corto periodo de Allende esto se acrecentó más aún.

Es posible que alguien diga que no era totalmente gratuita, que en la universidad había un arancel que todos tenían que pagar.

Bueno, sí. Pero la educación básica y media era enteramente grtatuita, y el arancel unisversitario era irrisorio comparado con las cifras que se manejan hoy. Además, cualquiera podía optar a una beca. Yo estudié con un 85% de exención de matrícula y no me quejo para nada de la calidad de lo que recibí.

Los hospitales contaban con los equipos tecnológicos más avanzados habidos en el país, y nuestros médicos tenían un renombre de nivel mundial. Y, aunque no lo crean, los mejores estaban en los hospitales públicos, porque en ellos el acúmulo de experiencia era invaluable.

Pero cuando alguien tuvo el poder total, a algún "emprendedor" se le ocurrió crear las ISAPRES que inmediatamente se relacionaron en paralelo con emergentes clínicas privadas y en poco tiempo los millonarios en Chile aumentaron en forma considerable

Del mismo modo, a algún otro emprendedor, se le ocurrió que se debía terminar con la potestad de las universidades tradicionales y se crearon universidades privadas que florecieron como semillas en el desierto en un día de lluvia inesperado...

Y me da la impresión de que eso es lo que tu has conocido Eduardo.

Por eso tal vez se te hace extraño eso de Educación Gratuita o de que la Educación es un Derecho.

Entonces haces mal en mofarte del anhelo de quienes reclaman para ellos algo que les fué arrebatado a sus padres.

Ya lo tuvimos, funcionó... pero a algunos no les gustó.

Tom

 


Muy certero Tom,

Enviado por el 04/08/2008 a las 08:01 PM
ramon sotomayor

las cosas claras para rebatir el relativismo de Bastías, ni la salud ni la educación pueden ser negocio, es contrario a su esencia.

Es obligación de la sociedad la de proporcionarlas a sus miembros, de forma que es un derecho del que debe dar cuenta la sociedad completa, el estado.

De paso, reiterar tu comentario de que el poder total redujo a estos derechos a su más mínima expresión, y que abrió las puertas, a través de la ideología del individualismo como motor de la economía,  a la mercantilización extrema de estos derechos.

La piratería funcionó eficazmente durante amplios períodos de la historia, desde los vikingos a los corsarios, pero hacer funcionar la vida social en base a estos principios es retroceder varios siglos de civilización.

Saludos

 


relativismo

Enviado por el 04/08/2008 a las 10:46 PM
Eduardo Bastías

Gracias por el piropo, Ramón, aunque en vez de relativista habría preferido que me llamaras post-racionalista.

jajaja

Bueno, hablando más en serio, nunca he pensado que la salud y la educación no sen derechos. Si con esa aclaración basta para decir que estamos de acuerdo, pues me alegro.

Como decía Omar por ahí, el problema es que a menudo se emplea la palabra negocio con una connotación negativa en circunstancias en las que no debería ser así.

Saludos!!

Eduardo Bastías

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¿Educacion gratuita?

Enviado por el 04/08/2008 a las 10:41 PM
Eduardo Bastías

Estimado:

Hay un pequeño gran detalle en lo que dices: Cuando el Estado paga somos todos los que pagamos. Decir que algo es gratis solamente porque lo pagamos con impuestos no sólo es inexacto, es más bien una gran mentira.

Saludos!!

Eduardo Bastías

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Es difícil que el notable artículo de Eduardo

Enviado por el 04/08/2008 a las 09:44 PM
Benedicto

sea comprendido en su esencia cuando nos quedamos con la ideología irreflexiva y cuando compramos a priori eslogans que, en realidad, no resisten un análisis serio.

Una cosa que me parece importante rescatar, porque parece haberse olvidado u omitido, es que esa maravillosa educación de la que nos hablan en el pasado no muy lejano, en realidad jamás existió.

Con todo el respeto (y cariño) que me merece el recuerdo del presidente Aguirre Cerda y su sincera idea de que "gobernar es educar", la verdad es que tampoco en su periodo, uno de los que más gastó en educación, se lograron índices presentables para la época.

Por cierto es que a estas alturas ya habrá varios rasgando vestiduras por lo que digo, pero sin ánimo de lanzar cifras, siempre aburridas, pero que cualquier investigador serio puede corroborar, sostengo que hasta 1980 menos del 50 % de los niños y jóvenes terminabas su enseñanza básica y solo un 40 % lograba graduarse de Media. El ingreso a la universidad era menor al 15 %, por supuesto que accedían en su mayoría los miembros de las familias que habían estudiado en colegios pagados, no obstante recibían los beneficios de una universidad subsidiada.

Fue en la década del 80, gracias a que se abrió la participación del ámbito privado, que Chile alcanzó niveles de cobertura educacional nunca antes vistos. Las cifras de ingreso a la universidad que hoy exhiben orgullosas las autoridades tienen su origen en la reforma educacional de 1981, convirtiendo las 8 universidades existentes a la época (2 estatales y 6 privadas) en 25, de las cuales 16 son del Estado (y que salvo la UCH y USACH, obtienen los peores índices actuales de calidad).

Por cierto es que hay varias cosas que deben mejorar, especialmente la calidad que no fue prioritaria en la reforma de los 80, ya que se buscaba mejorar primero la cobertura, pero esa tarea no ha logrado cumplirse en casi 30 años y con una reforma educacional en plena democracia.

Otra cosa que no suele decirse es que en la época en que los colegios pertenecían directamente al Mineduc es que la burocracia estatal demoraba meses en cambiar un simple vidrio roto en alguna escuela rural, debido a la cantidad de trámites y firmas requeridas para realizar un gasto en el sector público.

Quienes abogan por la vuelta de la educación al Mineduc no saben de qué hablan y quienes llenan de eslogans vacíos la cabeza de los dirigentes estudiantiles están muy lejos de entender qué es una educación moderna, significativa y emprendedora.

La provisión educacional en Chile ha sido siempre mixta, ya que el Estado nunca ha sido capaz de administrar con eficiencia sus escuelas, simplemente porque en Chile estamos lejos de ser transparentes cuando se es juez y parte.

Otro asunto grave, que está socavando nuestra educación, aparte de todo lo mencionado en un post anterior, es que cada vez se ha ido dejando de lado el ejercicio de los deberes, por la manida costumbre de vociferar los derechos, lo que ha relajado la disciplina escolar.

Mi amigo Eduardo, igual que yo, y otros en este foro, sabemos por nuestro apego a las enseñanzas espirituales que nada templa mejor el espíritu y lo prepara para desarrollarse en plenitud que la disciplina y el esfuerzo, exactamente lo contrario de lo que se fomenta en nuestras escuelas, debido a una larga serie de inconvenientes recomendaciones del Mineduc, que ha dejado a autoridades y docentes de los colegios con las manos atadas frente al vandalismo de algunos alumnos y la prepotencia de sus padres (todos clientes).

En fin, notable artículo de mi amigo Eduardo. Es de esperar que nuevas autoridades tengan visión de futuro y logren volver a enrielar una educación a la altura de lo que Chile merece.

prof. Benedicto González Vargas


Gracias Benedicto

Enviado por el 04/08/2008 a las 10:58 PM
Eduardo Bastías

Gracias, amigo, por tus palabras. Sé que eres una persona que ha dedicado su vida al tema de la enseñanza y de la Enseñanza (Dharma). Tenía mucho interés en conocer tu opinión sobre esto que escribí, así que te agradezco que nos la dieras a conocer.

Un abrazo virtual!!

Eduardo Bastías

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Me interesa mucho tu nuevo blog

Enviado por el 04/08/2008 a las 11:12 PM
Benedicto

Te había perdido la pista virtual. Por cierto que me interesa tu nuevo blog, especialmente por el tema y porque es necesario restituir una mirada espiritual en los asuntos cotidianos.

Un abrazo fraterno,
Benedicto


Benedicto, con todo respeto...

Enviado por el 04/08/2008 a las 11:00 PM
Tom Collins

Si viviste la experiencia educacional de los años 60 y tienes tal opinión acerca de su calidad, creo que tu experiencia fué muy poco afortunada.

Pero independientemente de ello, tu análisis de los mismos datos que proporcionas es bastante deficiente.

Primero que nada estamos hablando de la Educación antes y después del 73.

Punto aparte es el hecho de que en la década del 80 casi el 50% de los niños terminara la básica fuese hazañoso, quienes vivimos esa época sabemos que las familias más pobres debían recurrir a las más impensadas estrategias para tener que comer, el estudio era secundario y su mayor importancia para muchos de ellos radicaba en la ración alimenticia que eventualmente pudiera proporcionarse a los niños en el establecimiento educacional... si es que...

En los 60 accedían a las universidades personas sobradamente capacitadas, pero sin recursos económicos, gracias a las becas y semi-becas del Estado. Allí un mundo inmenso se abría para ellos, donde debían compartir con alumnos también de diferentes nacionalidades que venían a estudiar a Chile porque la calidad de su educación era conocida en toda Sud América. 

Durante los gobiernos de Alessandri y Frei la mayor dificultad que enfrentaban las personas de escasos recursos para acceder a la enseñanza superior era que debían prescindir del salario del que iría a estudiar, amén de la capacidad académica de cada cual compitiendo por un cupo en las universidades tradicionales que los limitaban conforme a las proyecciones que indicaban las necesidades de la sociedad de profesionales en uno u otro rubro.

Que es lo contrario a lo que ocurre hoy en que la educación es un producto que se vende a los clientes les sea útil o no.

La "apertura" al ámbito privado de la que hablas en los 80 es una circunstancia vergonzosa en la cual la Educación se entregó a los mercaderes oportunistas que vieron en este rubro una nueva forma de hacerse de los recursos de las familias que veían en una carrera universitaria una alternativa esperanzadora para asegurar un ascenso de sus hijos en su standar de vida.

Junto con esta apertura, el Estado tuvo el cuidado de suspender las subvenciones a las universidades tradicionales, obligándolas a autofinanciarse, para que así la competencia que recién abría sus puertas tuviese mejores espectativas al ofertar siempre carreras más "baratas" a sus potenciales clientes.

Miles de jóvenes ávidos de asegurar su futuro, sin poder acceder a un cupo en las univerisdades de siempre, acudían a las nuevas y emergentes aunque ello significara el desangramiento del presupuesto familiar.

Como si todo ello fuera poco, los dueños del dinero vieron también en el financiamiento de las carreras otro negocio adicional, y los pagarés y garantías entraron a formar parte también del juego.

Y aqui estamos ahora con abogados, periodistas, ingenieros, contadores, profesores básicos, psicólogos, etc., ejerciendo labores que nada tienen que ver con lo estudiado. Una cantidad incalculable de millones que pasaron a manos de los mismos dueños del dinero de siempre, sin que quien los pagó haya obtenido más beneficio práctico que un especializado acervo cultural.

Sin embargo lo que me parece rayano en lo absurdo es que digas:

"Las cifras de ingreso a la universidad que hoy exhiben orgullosas las autoridades tienen  su origen en la reforma educacional de 1981, convirtiendo las 8 universidades existentes a la época (2 estatales y 6 privadas) en 25 "

¿Orgullo de que?

¿Orgullo de haber creado otro sistema más que emula el de las pulperías de las salitreras en la cual hay que procurar que el ciudadano común y corriente trabaje toda su vida para pagarle un salario que de un modo u otro hay que lograr retorne al mismo bolsillo del que salió?

¿Sabes que porcentaje del ingreso familiar significa una carrera universitaria para 2 hijos?

Claro que han de mostrar orgullosos sus cifras.

Y más aún si hay quienes las divulgan gratuitamente.

Tom


Respuesta a Tom

Enviado por el 05/08/2008 a las 06:20 AM
Omar Antonio Audicio Bache

Tom: concuerdo en que debemos luchar porque la educación sea la mejor posible para todos, y en que debemos mejorar mucho. No obstante, no creo que eso implique que la educación deba ser gratuíta. Lo gratis generalmente no es lo mejor hoy en día, y no es valorado como aquello que cuesta alguna suma de dinero.

No creo que sea posible comparar la situación de hoy a la de los años sesenta, donde sólo una verdadera elite llegaba a la universidad, y donde la educación alcanzaba a mucha menos gente. No hay duda de que hoy en día las oportunidades son mucho mejores. Somos muchos los pobres que hoy entramos a buenas universidades, abrumadoramente más que en la época que tu mencionas.

Creo que es demasiado miope pensar que la educación de la época del "Estado docente", esa de los sesenta, era mejor que la que hoy existe. El país era distinto, la época era otra, con otras necesidades. Un 70% de la población no terminaba la enseñanza media gratuíta. Un 5% de la población podía entrar a una universidad. Chile era uno de los países menos competitivos de América Latina, mucho más controlado por las oligarquías, con niveles de pobreza y analfabetismo que triplicaban los de hoy, y con una esperanza de vida quince años menor. Por otro lado, la educación privada en nuestro país es cada vez mejor (ya hay muchas universidades privadas que superan a las públicas) y el acceso a becas y creditos es cada vez más sencillo para los buenos estudiantes.

Sinceramente, creo que es una falsedad enorme y monstruosa decir que la educación gratuíta de los sesenta era mejor que la de hoy. Es, simplemente, ignorar la realidad de un modo increíble. Podemos seguir debatiendo este punto, pero basta con mirar las cifras de escolaridad consignadas en cualquier texto de historia.

 

 


Omar Antonio

Enviado por el 05/08/2008 a las 06:31 PM
Tom Collins

Conforme a tu comentario debo entender de que no leíste o entendiste lo que escribí.

Contrario a lo que piensas, yo creo que la educación debe ser absolutamente gratuita, al igual que la salud.

En Cuba ambas cosas lo son, y los profesionales en Medicina, que pudiese ser considerada como una de las profesiones de élite, son de tan reconocida excelencia... que de todas partes del mundo acuden personajes prominentes a tratarse allá. Y ello logrado con la precariedad de recursos con que se maneja la isla.

Entenderás que en Cuba no es una élite la que accede a la universidad... y que la educación que reciben los jóvenes no es valorada por cuanto han pagado por ella... porque es GRATIS.

Leerte lo siguiente: "Lo gratis generalmente no es lo mejor hoy en día, y no es valorado como aquello que cuesta alguna suma de dinero", me apena.

Te aseguro Omar Antonio que lo mejor de la vida es absolutamente gratis, y que el tener dinero para pagar muchas más cosas de las que puedas necesitar no es una garantía de nada.

Tu expresión, ya leída en las líneas del titular de este post, me habla de un reverencismo al lo mercantil que nunca creí poder percibir en un joven de clase media del Chile de cualquier época.

Estás completamente equivocado joven Omar, es claro que no puede compararse la situación de hoy en día a la de hace 50 años atrás... como tampoco la situación habida en 1960 con la de 1910.

Es cosa de utilizar la inteligencia y un poquito de sentido común.

Lo que sí podemos comparar es el Chile de esa época con el resto de los países del cono sur, que es en donde, en ese tiempo, estabamos asentados mucho más que ahora.

Viajar en avión era una aventura, no existían los PC, conseguir un teléfono de línea ya era casi un privilegio, la TV estaba recién dando sus primeros pasos...¡en blanco y negro!.

Chile se consideraba un país aislado... la cordillera y la lejanía eran factores que implicaban de por si... una separatividad con el resto del mundo.

En ese contexto, Chile era un líder continental en las áreas de Salud y Educación Públicas.

Los profesionales chilenos eran más respetados que cualquiera en el continente. En el 70 huyendo de Allende y en el 73 de Pinochet, no pocos llegaron a dictar cátedra en otros países latinoamericanos sin más currículum que su título profesional.

Así como antiguamente las clases adineradas enviaban a sus hijos a estudiar a Inglaterra, las clases pudientes del cono sur enviaban a los suyos a estudiar a Chile.

Lo triste de tu argumentación es que al parecer consideras que el que cada vez más gente pueda entrar a la universidad es un progreso, un avance. Y eso es lo que idealmente quieren que pienses los que lucran con la Educación. Un alumno ahora es un cliente...

¡Que todos accedan a la universidad!. No importa que la aptitud no sea la idónea, para todos hay al menos una carrera donde podrán obeter su titulo profesional después de 4 o 7 años de estudio... y obviamente pagando un arancel jugoso durante todo ese tiempo.

¿No tienes dinero?. ¡No importa!. Aquí tenemos una amplia variedad de instancias crediticias que llamamos "becas"... solo tienes que firmar tu aqúí... y tu aval acá.

Ahora eso de: "Un 70% de la población no terminaba la enseñanza media gratuíta. Un 5% de la población podía entrar a una universidad. Chile era uno de los países menos competitivos de América Latina."... lo dudo. Disculpame pero no puedo si no dudar de la veracidad de tu información.

¿Sabias que en Casablanca había una planta donde se fabricaban las camionetas Chevrolet?. ¿Que en Arica se fabricaban Citrôen?. ¿Y que Chile fabricó un vehículo propio: el Yagán?

Claro que la esperanza de vida era menor que hace medio siglo atrás pues Omar, no sé a que viene mencionarlo, porque como argumento sería lo mismo que mencionar que ahora podemos demorar menos en viajar de un lado a otro, (con suerte), o que ahora la mayoría tiene su propio teléfono.

Ahora bien, yo consideraría razonable que tu pienses distinto y estes convencido de que efectivamente la emergencia de la oferta educacional de la universidades privadas vino a enriquecer la calidad de la Educación en Chile, pero fíjate que tu mismo te traicionas:

"Por otro lado, la educación privada en nuestro país es cada vez mejor (ya hay muchas universidades privadas que superan a las públicas)".

Suerte que ya las hay... no?

Pero esto es la guinda de la torta:

"y el acceso a becas y creditos es cada vez más sencillo para los buenos estudiantes"

Y para los malos también Omar... para todo el que firme y tenga un aval que también lo haga.

Tom


Respuesta a Tom2

Enviado por el 05/08/2008 a las 11:04 PM
Omar Antonio Audicio Bache

Yo no creo que ni la educación ni la salud deban ser gratis. Creo que es justo que se pague por cualquier bien al que accedemos, y creo que esto en el tiempo tiende a mejorar los bienes que recibimos. Lo que sí creo, es que el Estado debe proveerlo para quién no lo pueda pagar. Si esto se cumple, no hay ningún motivo para que dichos servicios sean gratis para todos. Por el contrario, los mejores avances de la ciencia y la técnica se han obtenido en contextos de libre mercado. La libertad humana hace que sea justo que el ser humano emprenda negocios, obteniendo sus propios fines por sus propios medios, y eso es lo que mejor propende, a mi juicio, a su desarrollo integral. No el paternalismo estatal, que termina empantanando el espíritu de las personas, y haciéndolas exigir derechos sin comprometerse a cumplir deberes. Por otro lado, no es igualdad aquella que hace a todos igualmente pobres. El capitalismo se ha mostrado eficaz para generar riqueza, y su redistribución es tarea del Estado, no su regalo.

Yo creo que pueden haber muchas cosas buenas en Cuba. Puede ser, aunque tengo mis dudas al respecto (es evidente que muchos cubanos huyen a tratarse a Florida, puesto que aunque puedan hacer buenos diagnósticos, tienen carencias tecnológicas), que la salud y la educación sean buenas. Pero no es difícil brindar servicios básicos en un país que sólo tiene lo básico, y que ha eliminado mediante la violencia, represión y exilio, a un quinto de su población.Un país en que solo ultimamente existe algún tipo de libertad religiosa o política. Me atrevo a apostar que la mitad del mundo no está dispuesta a pagar ese precio, aunque no hayan muchos delincuentes en las calles de la Habana (pues están muertos). Basta con preguntarle a los cubanos que estudian en Chile, de los que conozco a varios.

Estoy en desacuerdo con casi cada argumento que plantea, señor Tom. Sin embargo, respeto la pocisión y no creo que el sistema de mercado hoy imperante tenga todas las soluciones. Falta mucha solidaridad, mucho esfuerzo en nosotros. Aún así, este es un país que brinda muchas oportunidades de crecer y ser feliz, al menos muchas más que Cuba o el Chile de hace 30 o 40 años.

Estoy de acuerdo con que hay personas que hay problemas de formación profesional hoy en varias carreras, debido a la proliferación de insituciones privadas. Pero esto no es un problema de la privatización, sino del control.

Opino que usted ve en el pasado lo que quiere ver, algo así como un Chile idílico. Yo creo que ese es un cuadro un tanto pintado de rojo, que enturbia la visión. El Chile de hoy no es ideal, pero creo que es mejor que el de esa época en un sinnúmero de aspectos, gracias al libre mercado. Si en el pasado eramos líderes de algo, no tenía gran mérito: América Latina estaba en un atraso tan notable, que el líder de Latino América era un atrasado más.

Finalmente, repito: creo que los que piensan como ustes, ya sea por ideologías y convicciones personales, por profecías autocumplidas, por deseos un tanto añejos, por resentimientos, por experiencias personales apresuradamente generalizadas, dogmatismos familiares o por lo que sea, buscan presentarnos un Chile con servicios públicos supuestamente mejores y otras superioridades. Sigo pensando que tal cosa no resiste ningún análisis con aspiración de imparcialidad. Creo que su enfoque solo dificulta el avance del país, dañando a los más débiles y necesitados, pues los adinerados no pierden nada con ello. Para hacer un análisis realmente edificante, que nos encamine a soluciones ante los urgentes problemas de desigualdad, mala educación y destrucción familiar, debemos partir por esforzarnos en hacer análisis fríos y desapasionados, buscando mirar el mundo más que la imagen que tenemos de él. Valga esto para los defensores acérrimos del liberalismo, como para los que dicen que "todo tiempo pasado fue mejor". A mi juicio, ambos extremos son dañinos y destructores.

 

 


Omar...

Enviado por el 06/08/2008 a las 01:06 AM
Tom Collins

Te agradeceré si haces un esfuerzo, porque la verdad es un poco agotador argumentarte para que posteriormente repliques ignorando cada palabra que se te ha dicho.

La Educación y la Salud no son un mercado, son un derecho.

Tu has crecido en una sociedad de consumo que es despiadada y amoralmente convincente... seductora.

Desde que eres un niño has estado siendo influenciado día a día, minuto a minuto, por quienes quieren que tu pienses exactamente como lo haces. Eres un producto jóven de primera calidad para esta sociedad donde todo tiene un precio.

Los dueños del dinero, del mercantilismo, quienes manejan los hilos de todo lo que tiene un valor en pesos... deben estar felices de escucharte... repites la canción que te han enseñado desde la cuna a la perfección.

Olvídate de Cuba... es el cuco, solo era un ejemplo de como un país en las condiciones más adversas, sin recursos técnicos, sin dinero, sin economía de mercado, puede producir talentosos profesionales, artistas y deportistas. Sin que ellos pongan ni un peso. Destacándose todos en el concierto internacional aunque muchos pretendan ignorarlo.

No respondes a eso en tu comentario... sino a otras cosas de índole política.

Y claro que la economía de mercado no traerá soluciones allí donde falta solidaridad. El mercantilismo es intrínsicamente egoísta, solo es solidario con las utilidades. Se pueden ver personas que hacen un esfuerzo por agasajar a un poderoso obsequiándole cosas de las que este tiene de sobra, pero que no atinarán en mostrar el menor deseo de ser dadivosos en mucho menso con quien realmente lo necesita.

Tengo muy claro que este país brinda muchas posibilidades de crecer, (el ser feliz yo creo que es una cuestión personal que no tiene mucho que ver con esto), pero no me atrevería a ser taxativo en aseverar de que son más o menos que hace 50 años atrás, son otros tiempos y ya otras personas. (Y Cuba aquí...nada que ver).

Entonces, podemos coincidir en eso, y en que como dices: " hay problemas de formación profesional hoy en varias carreras, debido a la proliferación de insituciones privadas", aunque no puedo estar de acuerdo con aquello de " Pero esto no es un problema de la privatización, sino del control". Disculpa, pero lo último es bastante inconsistente.

Yo no veo en el pasado un Chile idílico Omar, no sé de donde sacas eso... tú te imaginas que yo expreso cosas que solo a tí se te ocurren. Y no entiendo que significa tu frase de que "Yo creo que ese es un cuadro un tanto pintado de rojo, que enturbia la visión", te agradecería que te explicaras.

Ahora respecto a lo siguiente, tu expresas:

"El Chile de hoy no es ideal, pero creo que es mejor que el de esa época en un sinnúmero de aspectos, gracias al libre mercado. Si en el pasado eramos líderes de algo, no tenía gran mérito: América Latina estaba en un atraso tan notable, que el líder de Latino América era un atrasado más"

Estoy en desacuerdo con cada una de tus palabras, no encuentro fundamento alguno en ellas y la última aseveración es el ejemplo preciso de lo que es un argumento falaz.

La primera parte es lo que tu crees, equivocado o no es lo que entiendes, pero la segunda... es simplemente impresentable.

No voy a referirme a la última parte de tu discurso, porque es un cúmulo de interpretaciones antojadizas en el que al parecer intervienen las artes adivinatorias y que en definitiva no resisten el menor análisis, empezando por aquello de "creo que los que piensan como ustes", ¡como si hubiese alguien que pensase como yo!.

¡Es imposible Omar!. ¡Tanto como que alguien piense como tú!.

Tom


Me da lata continuar el debate

Enviado por el 06/08/2008 a las 11:41 AM
Omar Antonio Audicio Bache

Este debate se ha convertido en un diálogo de sordos, creo. Usted siente que yo no lo escucho, y yo siento lo mismo de usted. Sólo diré que respeto su opinión, pero no la comparto, aunque creo que su crítica es valiosa en algunos aspectos. Pero creo que el activismo al que dicho modo de pensar conduce es destructor para la sociedad.

Mi tautología definitoria es: (opino que) el libre mercado es la mejor manera de generar riqueza para todos. Como el libre mercado falla en que concentra la riqueza en unos pocos, el Estado debe jugar un rol protector, garantizando los derechos constitucionales. Pero esto no significa que deba entregar ningún bien en forma necesariamente gratuíta. Creo que esto último es dañino. Los seres humanos no pueden depender de un ser supra-personal que los arrope, como la Ciudad Estado griega.

Quiero inaugurar en estos días un nuevo tópico en Atina Chile, para poder argumentar mejor respeto a este y otros temas.

¡Saludos!


Te sigues contradiciendo Omar...

Enviado por el 07/08/2008 a las 12:06 AM
Tom Collins

Hasta en la hora del postre.

Dices que el libre mercado es la mejor manera de generar riqueza para todos.... pero que falla en que concentra la riqueza en unos pocos....!!!¿¿¿???

Y dices que el el libre mercado el Estado debe jugar un rol protector..¿¿¿???

No me dejas espacio para rebatirte pues...

¡Si te rebates solo!

Tom

P.D: Por cierto....¡no respondiste nada!


otra cosa

Enviado por el 05/08/2008 a las 11:38 PM
Omar Antonio Audicio Bache

El hecho de que existan plantas de construcción de automóviles en un país o se diseñen autos o reactores o lo que sea, por sí mismo no significa nada. India hace todo eso y todavía tiene leprosarios, y así muchos otros países. Son las cifras macroeconómicas lo que cuenta.


Omar...

Enviado por el 07/08/2008 a las 12:12 AM
Tom Collins

Si no te molesta quisiera preguntarte algo:

¿Eres simpatizante, o quizás militante, del movimiento "Chile Primero"?

Y si lo eres, y conoces de sus postulados: ¿se tiene una posición similar a la tuya hacia el fenómeno del libre mercado y su ingerencia en la Educación al interior de ese movimiento?

Tom


LA VERDAD ES LO QUE SE HACE CREER

Enviado por el 04/08/2008 a las 10:09 PM
adolfo lacabe

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"Perdónenme si los llamo caballeros, pero es que no les conozco bien"

La educación municipalizada, financiada con aportes directos del Estado a través de una subvención no alcanza para financiar el sistema educacional, provocando un déficit en la gran mayoría de los municipios en su presupuesto anual que a su vez está financiado por el Fondo Común Municipal al cual se le deben muchos millones. La población escolar que atiende este sector es la más vulnerable del país, y en general, este tipo de establecimiento no puede seleccionar a sus alumnos.

La educación  particular subvencionada, financiada con aporte directo del Estado con una subvención diferenciada de acuerdo al monto de aporte que hacen los padres, permite acercarse al modelo educativo a un financiamiento que deja "utilidades" para el sostenedor, las que podrán  ser reinvertidas en el sistema o en otros negocios.

El punto es, que a los primeros no se les puede exigir resultados cuando por un lado no tienen un sistema financiado, la infraestructura que se está renovando con una importante inversión del Estado no cuenta con los fondos para mantener dicha infraestructura y equipamiento y la diversidad humana demanda un esfuerzo interdisciplinario que hoy no está disponible para lograr resultados de calidad, en muchos casos el sistema "produce" o "saca" alumnos con una escolaridad básica.

A los segundos, particulares a los cuales no se les exigió ningún requisito para entrar en el negocio y muchos de ellos  se endeudaron con la banca, consideraron este nicho de mercado como un simple negocio inmobiliario, el cual se paga sólo dejando en garantía la subvención Estatal, las utilidades son reinvertidas en otros negocios.

El común denominador, es que a nadie le interesa la educación de esos seres humanos que son sólo un número  convertible en $ pesos para mantener un sistema endosado a partir del años 80  y que ha permitido lucrar a muchos privados con fondos estatales.

Por lo tanto la petición se orienta a recuperar la función del Estado de proveer una educación pública gratuita de calidad para los más vulnerables y dejar la opción a los más dotados económicamente para optar por una educación privada.

Mantener este sistema público de enseñanza sin influencias políticas y religiosas es lo que más  nos costará ponernos de acuerdo como sociedad.


EDUCACIÓN GRATUITA?

Enviado por el 04/08/2008 a las 10:48 PM
manuel antonio

DE hecho no es una quimera o una utopía. La mejor educación que Chile ha dado a os jóvenes, hoy viejas generacionhes, fue cuando el Estado Docente se encargaba de la educació. La primera lucha contra el Estado Docente fue clerical, dado, que las empresas religiosas de la educación deseaban entrar al negocio que hasta ahora llevaba el Estado monopólico, entregando una educación no confesional, libre y científica.

¡Que años aquellos!

Hoy, los defensores de la lujuria comercial defienden a mas no poder  la edicación-empresa y juran que el lucro no es malo. Claro que lo es, porque con el sistema corrupto de la empresa chilena que no ha sido capaz de vencer la tentación del fraude (M&S, Fallabela) la educación ha resultado contagiada desde su administración misma. Un sentido profundo y real es la educación discriminatoria Para aquellos a quienes les gusta este tipo de democracia economicista es un buen manjar, apetitoso y pagado como dice Eduardo "por todos los chilenos", con la diferencia que en la educación pública única no hay sectores privilegiados, que OH, paradigma, se pelean los cupos de la U de Chile aún.

El negocio de la educación es floreciente en diverso términos. Sabemos el trato especial a las corporaciones sin fines de lucro en el aspecto impositivo, por ello los caudales de la UDEIversidad proliferan a travez de las empresas inmobiliarias que cubren los negociados y donde se invierten los ahorros y las pingues ganancias obtenidas con las empresas educacionales.

El Lucro en la educación es deshonesto. Propugna la marginalidad educacional.

El Lucro en la educación prefiere las utilidades y no la calidad de esta.

El lucro en la educación discrimina ideologicamente.

El lucro en la educación es absurdamente antidemocrático.

Solo hay que hacer un estudio de los grupos económicos que se encuentran detrás de las universidades e institutos privados para darse cuenta que la Educación es una de las mejores empresas protegidas de impuestos, sistemas de trabajo y otros detalles como os anteriores.

Y QUE EL LUCRO ES SATÁTICO, no se ha dicho ahora, según se es una verdad bíblica.


oiga

Enviado por el 05/08/2008 a las 09:59 AM
Jose Luis Silva

Toda actividad, lucrativa o no, necesita una buena administracion y el estado es probadamente el peor administrador. El "estado constructor", el que hacia y administraba caminos, puentes y carreteras fue desplazado porque lo hacia peor que los privados. Lo mismo el "estado productor", el "estado empresario" y ahora hay que asumir que el origen de los problemas actuales son por la resistencia a cambiar el rol de "estado educador". Es lo que corresponde, es inevitable, tarde o temprano ocurrira y mejor hacerlo mas temprano que mas tarde.


Respuesta a Manuel Antonio

Enviado por el 05/08/2008 a las 11:45 PM
Omar Antonio Audicio Bache

Respeto la opinión, pero difiero por completo. En mis respuestas a Tom 1 y 2 lo planteo (me da lata escribir de nuevo cosas similares)

Por otro lado, la Biblia dice que el obrero es digno de su salario, y que no se ha de poner bozal al buey que trilla. Y que hay que ganarse la vida con el trabajo de las manos.

Creo que decir que la educación gratis de los tiempos del "Estado Docente" era "mejor" o "más justa" que la de ahora es totalmente desinformado. En lo que respondí a Tom puse algunas ideas, pero en realidad hay muchísmo más que decir al respecto.

Mi postura se resumen en lo siguiente: es justo que se pague por todo servicio que implique un bien económico (la definición no viene al caso). La educación, la salud, todo debe ser justamente pagado, pues de lo contrario su valoración decrece y su calidad en el tiempo no sube tanto como con la presión de la competitividad. El Estado no debe cumplir un rol de padre proveyendo para sus hijos gratuítamente, sino de garantizador de derechos constitucionales: si alguien no puede pagar un servicio básico, es deber del Estado proveerlo.

De esta manera, la libertad humana se manifiesta en el emprendimiento de los individuos, el trabajo es valorizado, la calidad recompensada, y se producen los incentivos correctos para mejorar los servicios. La pereza e improductividad es adecuadamente castigada, pero no se destruye a la persona como en un sistema tipo Unión Soviética. Por supuesto, este sistema no es una panacea: el estado debe jugar un rol de supervisión de externalidades, redistribución e intervención cuando sea necesario.

Uno de los motivos de que la educación sea mala hoy, es todo lo contrario a lo que ustedes plantean: el sistema es demasiado protector, y no permite adecuada competencia. En Chile nunca ha existido un capitalismo real ni mucho menos. Y algunos nos tratan de convencer de que es el libre mercado y el lucro lo que nos tiene así.

No es injusto que haya gente muy rica, mientras su riqueza sea bien habida. Lo que no podemos permitir es que haya gente viviendo en condiciones subhumanas. Debe garantizarse un piso mínimo de bienestar material. El resto se debe ganar.

Eso sí, debemos mejorar mucho los servicios públicos. Invertir más en ellos si es necesario.

¡Saludos!

 


Estan en un error

Enviado por el 05/08/2008 a las 09:18 AM
Jose Luis Silva

Todos estamos de acuerdo de que el estado debe tener entre sus funciones el asegurar como se pueda una educación de calidad para los que no pueden pagarla.

Tambien estamos de acuerdo en que la única educación de calidad aceptable es la que entregan los colegios particulares, o sea los que si tienen mas adherido los fines de lucro.

Pero la conclusión que sacan es el absurdo mismo que prueba la ideologización ciega e irracional: El culpable es el lucro.

No se dan cuenta la contradicción del axioma ?

La educacion publica es mala.

La educación con fines de lucro es buena.

Conclusion: para terminar con la mala educación hay que eliminar la buena.

La conclusión deberia ser: Si el estado debe asegurar la mejor educación, entonces hay que dar educación de la buena, o sea privada a los que no pueden pagarla. Y se ciegan en que eso no es posible, pero si es posible, claro que si, es cosa de calcular el presupuesto en educacion y dividirlo por la cantidad de alumnos que se debe subvencionar para darse cuenta que es perfectamente posible, lo que pasa es que el presupuesto en educación destinado a las familias mas pobres se entregue directametne a ellos para que elijan el colegio privado que quieran, asi todos tendrian la mejor educación, o sea la privada. Es asi de simple. Debio ser siempre asi.

 

salu2


No estoy tan de acuerdo

Enviado por el 05/08/2008 a las 04:37 PM
Eduardo Bastías

José Luis:

No estoy tan de acuerdo con lo que señalas. Me parece que la educación privada es muchas veces tan mala como la pública, y la razón es que generacionalmente hay un descrédito de la autoridad que se traduce en todo orden de cosas: desde hijos que dan órdenes a sus padres hasta una niñita que le erroja agua en la cara a una Ministra. Creo que la traumática experiencia de la dictadura nos dejó ese reflejo condicionado de que la autoridad era mala en sí y ahora estamos viviendo las consecuencias de actuar mecánicamente condicionados como el perrito de Pavlov.

Para colmo, la idea de que la educación es un negocio - idea que tampoco es perversa en sí - se ha materializado en la única forma que esra compatible con lo anterior: la forma de un clientelismo mal entendido. Mal entendido porque ocurre que el verdadero cliente - el que siempre tiene la razón - no es el alumno sino la sociedad: Si la sociedad requiere alumnos que hablen inglés, un sistema educacional de calidad debiera proveerlo. Y si para lograr esa meta se requieren incentivos lucrativos, bienvenido sea. El problema es cuando los incentivos lucrativos no están fomentando una educcación de calidad sino un alumno "contento", que viene a ser justo lo contrario.

¿O no?

Salu2

Eduardo Bastías

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Eduardo

Enviado por el 05/08/2008 a las 05:23 PM
Jose Luis Silva

No soy experto, solo asumo un consenso en que los principales parámetros para medir la calidad de la educación son las pruebas internacionales de rendimiento cuyo resultado favorece a los coolegios privados. De hecho es esta diferencia lo que palanquea el debate.

Ademas todos los que pueden pagar colegios privados los prefieren, incluidos los mas vociferantes retractores de la educación con fines de lucro, quienes tienen a sus hijos en colegio privados cuando pueden, lo que convierte sus discursos en un imno a la demagogia.


Es posible que estemos de acuerdo

Enviado por el 05/08/2008 a las 06:12 PM
Eduardo Bastías

Es posible que estemos de acuerdo, aunque yo más bien dirí que los colegios privados preparan mejor para la PSU. ¿Significa eso que la educación es de buena calidad? Lo dudo. Hice clases en universidades desde 1987 (primerocomo ayudante y luego como profesor) hasta el 2003 y claramente vi como el nivel de los alumnos, en general, descendía paulatinamente hasta el punto que en 2003 dejó de resultarme estimulante hacer clases en pre-grado.

Es más, viví en carne propia, como docente universitario, la pesadilla de tener que satisfacer estándares y políticas que provenían, en úlima instancia, del Ministerio de Educación y que fomentaban un clientelismo com el que describí en mi post anterior (ver aquí). Ya en esa época era critico de dicho sistema, aunque la mayoría de mis colegas, incluyendo al Director de Escuela, era más "pragmático" y, al parecer, no le interesaba tanto la calidad de la formación que entregaban como el rendimiento que tenían que mostrar ante unas políticas "orientadas al alumno".

Si una cosa puedo decir con conocimiento de causa, es que el nivel de los alumnos que ingresan a todas las universidades en que he hecho clases (cinco, de las cuales tres son "tradicionales") ha ido descendiendo estrepitosamente durante los últimos diez años.

Y el nivel de los titulados también. No por culpa de los profesores, algunos de los cuales, como yo mismo, gustosos serían más exigentes si el sistema se los permitiera. Pero el caso es que el sistema está tan mal diseñado e implementado que se premia la mediocridad y se estimula la falta de exigencias.

Saludos,

Eduardo Bastías

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En realidad

Enviado por el 06/08/2008 a las 04:28 PM
Jose Luis Silva

Yo pienso mas a nivel de educación primaria y secundaria que es donde parece haber la mayor crisis. Pero creo que la PSU como objetivo primordial está mas en los colegios publicos, no privados. La brecha en educación entre lo privado y lo publico es mucho mas profunda que las diferencias en la PSU. Es cosa de hablar con niños de un mismo nivel y que estudian en colegios particulares para darse cuenta. La brecha, te insisto, es mucho mas profunda de lo que muestra la PSU.


Gracias, Eduardo

Enviado por el 06/08/2008 a las 08:26 AM
Benedicto

Por tu interesante artículo y por el más interesante debate que generó. Todos quienes participamos en él emos entregado opiniones que provienen de convicciones honestas, fundadas en la experiencia, en la experticia y en la valoración de las distintas opciones que hemos ido tomando en la vida.

Por cierto, será difícil estar de acuerdo cuando la mirada se pone en objetivos diferentes, pero cuandos distintas miradas apuntan a un solo ojetivo y ello se traduce en palabras, se enriquece la mirada de todos. Habría que ser muy ciego, algo idiota o estar muy ideologizado, para que ninguna idea de quienes eventualmente han estado en desacuerdo con nosotros, nos deje pensando.Creo que no es el caso. El debate enriqueció el artículo y con ello todos ganamos.

Especialmente ganaron mis estudiantes del 2º Medio C del Colegio Alexander Fleming, que siguieron estas reflexiones y, en el aula, aportaron las suyas.

Hoy estoy en desacuerdo con algunos que en otras ocasiones estuvieron de acuerdo en otros temas. Me parece estupendo. Es una enseñanza más para mis muchachos. La vida tiene algo del tablero de ajedrez que se compone de cuadros blancos y negros, ambos necesarios.

Se ha puesto mucha luz sobre muchas cosas. Ojalá aquellos que toman decisiones pudieran ver y leer lo que aquí ha ocurrrido, porque siempre es posible avanzar teniendo en cuenta la opinión ajena, aunque haya matices o diferencias notables, porque en la variopinta fauna humana, cabemos todos.

Un abrazo, Eduardo por tu trabajo y uno más fuerte a quienes lo han enriquecido.
prof. Benedicto González Vargas


Gracias a usted, maestro

Enviado por el 06/08/2008 a las 04:02 PM
Eduardo Bastías

Gracias a usted, maestro, por sus palabras. No te imaginas cuanto me alegra saber que estas reflexiones sirvieran de impulso para generar algo útil al interior de una sala de clases.

Gracias también por recordarnos que un diálogo productivo no es aquel que se degenera en una suerte de competencia por demostrar quién tiene la razón, aunque muchas veces caemos en eso (me incluyo). Por el contrario, un diálogo fructífero busca siempre generar acuerdos y consensos, partiendo de las legítimas diferencias, pero operando con la apertura y generosidad de quien desea el bien común.

¿Valdrá la pena debatir por deporte? No lo creo. Si vamos a destinar parte de nuestro valioso tiempo en escribir y publicar en el web, dotémoslo de un sentido que vaya más allá de eso. Hagamos que cada minuto que dedicamos a este web valga la pena.

Un abrazo!!

Eduardo Bastías

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" Radiografia" Educación in situ

Enviado por el 13/08/2008 a las 11:07 PM
yolanda amelia

Que “La educación es tarea de todos”, totalmente de acuerdo, pero ¿Cómo interactúan e influyen los recursos estructurales, sociales, humanos y materiales con que contamos?

1º.- El proyecto de ley introduce modificaciones importantes, como la intención de evitar “ el robo” al estado o a todos los chilenos que producen bienes o tributan y que hoy, gracias a la libertad de expresión, se han enterado de cómo la Ley de Subvenciones heredada del tiempo de la dictadura, permitió a quien quisiera, sin ninguna exigencia ética, se transformara en sostenedor de un Colegio o cadena de colegios, pagando sueldos miserables a profesionales de la educación sin ninguna estabilidad laboral e inventaran alumnos por los cuales recibían dinero, alimentos u otros beneficios y como si esto fuera poco, se adjudicaran proyectos destinados a población escolar vulnerable. Felizmente no ocurre lo mismo en la mayoría de Colegios tradicionales y de Congregación Religiosa.

Evidentemente faltan leyes; dicen que en Cuba hay taxistas ingenieros, titulados…no se si eso es tan malo, creo que nosotros vamos, invirtiendo recursos universitarios en otra forma, a llegar a lo mismo: ¿cuántos vendedores de Isapres, de AFP, de seguros y otros productos, son profesores u otros profesionales? Ellos se esmeraron por una carrera, endeudaron a sus familias, recibieron alguna ayuda del estado, pero ¿Cómo se beneficia el país con esos desempeños, o estamos tan motivados por educar que vamos a ser un país de profesionales sin importar el campo laboral? ¿Cómo se entiende que teniendo educación básica y media calificada de “mala” aumente tanto la cantidad de universidades en el país? ¿Será lo mismo salir con “distinción máxima” de una universidad tradicional que de una privada que no exige ni PSU?

Por otro lado, si queremos que la familia colabore en la educación ¿Por qué los honorables fijan sueldos menores que $200.000 mientras ellos ganan millones?; obligando indirectamente a las madres a abandonar el cuidado de sus hijos.

2º- “La TV penetra” decía un cómico; tanta razón tiene que, desfavorablemente, para nosotros los profesores, ha desplazado a los medio de comunicación escritos, con los que hoy muy pocos niños se motivan a leer. A pesar de que los medios audiovisuales se esmeran en destacar lo negativo, lo dramático, escandaloso como escenas de alumnos “maltratados” por profesores, Ministra agredida, etc. y dedican valiosos minutos entrevistando a faranduleros sin ningún currículo intelectual, quienes, entre otras necedades, afirman, con orgullo “fui el terror de los profesores…. me expulsaron de tantos colegios”; ocasionalmente surgen personalidades (como el Sr. Villegas, el detective Sr. Vallejo…) con conocimiento, sabiduría y sentido crítico; ponen la voz de alerta, visualizan las nefastas consecuencia del desenfreno, permisividad, desapego al compromiso, irresponsabilidad, intolerancia al esfuerzo, indisciplina, y otros males que han infectado la niñez y juventud de nuestro país.

3º- El contexto “comunidad escolar” no lo constituye un “grupito” de personas. En una sala, por ejemplo, hay 30 o más alumnos con personalidades distintas: están los que para todo esgrimen sus derechos, los que agreden con groserías y físicamente a sus compañeros o al profesor(a); o que responden con violencia y desafío; los que generan un contexto de víctimas; los que delinquen, los que llegan sin cuadernos o con la mochila vacía (no porque falten recursos); los que durante la clase producen ruidos o murmuran frases como “que se muera la profe…” ; los que se sientan con los brazos cruzados con posturas de “descansando bajo la sombra” …y están junto a ellos los que van al colegio a entrenar y potenciar sus habilidades intelectuales (aunque también son víctimas de sobrenombres, menosprecio, soledad), visualizan y se proyectan con un futuro mejor, aquellos para quienes la exigencia, rigurosidad, vocabulario pertinente, disciplina y responsabilidad no son defectos de los “profes buena honda” sino virtudes del buen profesor (“esa vieja pesa”).

Pos supuesto que todos manejan muy bien los elementos tecnológicos “posan, actúan, se producen”; sólo con cámaras instaladas en cada establecimiento podríamos contar con evidencias.

4.- Hay apoderados asertivos y asumen su derecho cuando exigen mayor responsabilidad y dedicación al profesor, pero a menudo llegan con armadura de guerra, actúan a la defensiva cuando se les informa sobre algún mal comportamiento del hijo, inflexibles al condenar y culpar a otros, exigen medidas extremas siempre que el inculpado no sea su hijo, evitan las reuniones aun cuando reclaman ayuda o talleres para padres. También hay madres, victimas de su hijos.( niños)

En cuanto a ser modelos, basta un ejemplo “el vocabulario”: creo que somos el único país de América que tiene nombre único para el 90% de sus ciudadanos, empieza con H… Ni hablar de cuidar el medio ambiente prefiriendo la locomoción colectiva, promover y participar en campañas…