
El culto a las animitas no se acabará. Es un inusual homenaje que determinan los parientes cercanos. Tal vez por eso el resto de las personas, aquellas que no creen o que no manifiestan su tendencia, terminan por respetar y aceptar.
La presencia de animitas es una muestra de la reminiscencia, del culto a la ascendencia y de la creencia popular en la tradición. Quizás no esté escrita alguna prohibición para rendir culto mediante esta costumbre, por lo tanto, se ha convertido en una situación claramente propia, tanto de nuestro país como de otras naciones.
Sobre este tema es importante destacar que las creencias de las personas es muy variada. Mientras hay algunas que tienen la costumbre de hacer “animitas” (construir casitas en el lugar donde han muerto personas, a raíz de accidentes y tragedias), las hay, también aquellas que ignoran por completo esta religiosidad tan característica.


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mas que creencia popular,m yo diria la necesidad de rendirle culto a un ser que en mucho de los casos se les cree poco menos que un santo solo por el hecho de haber muerto de una forma mas dramatica, la verdad la gente nesecita creer, quizas con el fin de que alguien o algo les diga o les de algun indicio, que les permita creer que despues de esta vida hay otra, desde mi punto de vista es ignorancia,temor a lo desconocido,miedo a la muerte,en fin, yo no creo, yo no lo haria.