Rancagua, 21 de Mayo 2006
Sr. Nicolás Majluf S., Director de Codelco, Representante de S.E. Presidenta de la República
Ref: Solicita ayuda para realizar una Investigación interna de situaciones de menoscabos Económicos, Laborales, Psicológicos y Humanos, vividos por el Supervisor, Sr. Ricardo Castillo Yanes, luego de haber denunciado actos de corrupción en División Salvador.
Según lo planteado a usted el día viernes recién pasado, pongo a su disposición una serie de antecedentes que ameritan ser analizados desde el punto de vista “Ético”, por ello, por el conocimiento que tengo de usted en relación a sus publicaciones y libros de “Control de Gestión”, “Estrategias de Negocios”, como así también sus cátedras en “Ética Empresarial”, confío plenamente en que usted pueda dar su visión desde otro punto de vista a la situación que me ha tocado vivir en Codelco por más de cinco años.
El dilema ético que me tocó enfrentar fue durante el ejercicio de mi cargo de Superintendente de Finanzas y Contraloría en División Salvador, además, Director de la Isapre San Lorenzo. No fue fácil, pero creo que tomé el camino que va acorde con mis principios y valores que me inculcaron mis padres, además, también con los valores que sustenta nuestro Proyecto Común de Empresas (PCE) , sin embargo, las consecuencias fueron terribles para mi y familia, usted lo podrá apreciar en presentación que le he preparado para estos efectos.
En la administración pasada solicité ayuda en todas las instancias que usted se pueda imaginar, sin resultado alguno, mi lucha se fundamenta en la fuerza en defender la verdad por sobre las mentiras, por restaurar lo correcto que debe primar en el funcionamiento de una empresa como es Codelco, que debe ser el ejemplo para todo el país, en cuanto al manejo de su gestión como por su transparencia.
Hoy escuché a la Sra. Presidenta y me quedó muy claro su discurso en cuanto a que ella quiere un “Chile más Transparente”, donde la “ética pública” sea uno de los pilares de su gobierno, por lo tanto, exigiendo un mayor grado de transparencia al “sector público” y finalmente, dijo: “ Un trabajo decente no es tan solo un trato legal, sino también moral”, don Nicolás, cuando revise mis antecedentes se dará rápidamente cuenta que lo que me ha pasado a mí en Codelco, es radicalmente contrario a lo dicho por nuestra presidenta, más aún, contrario a todo lo que usted enseña en sus cátedras de “ética empresarial”, de ahí la importancia, que usted como representante de ella en el Directorio de Codelco pueda analizar mi situación, ya que tiene muchas aristas de fondo, que incluso permitirían hacer mejoras sustanciales en la transparencia de Codelco y además, me permitiría retomar mi desarrollo profesional y así, asegurar un bienestar futuro para mi familia.
Finalmente, quiero decirle que quedo a su disposición ante cualquier duda o consulta que requiera aclarar, lo que le envío es sólo una parte de la información, ya que existe un mayor nivel de detalle, de igual forma, le adjunto el “set” de información que mi señora esposa hiciera llegar el día 17 de abril 2006 a la Presidencia de la República, lamentablemente, sin respuesta hasta el día de hoy.
Atentamente
Ricardo Castillo Yanes , Supervisor de Codelco
NUNCA HUBO AYUDA Y MENOS LA INVESTIGACION
CON FECHA 07/11/2007 CODELCO ME DESPIDE POR ART. Nº 161, "NECESIDAD DE LA EMPRESA"


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Sería interesante
que acompañara el prometido "set" de información al artículo que publica, ya que sin él esta pretendida denuncia siempre tendrá el carácter de infundada, lo que es malo para la fe pública del paìs.
Mi solictitud anterior en otro artículo de "denuncia", de que Ud. proporcione los antecedentes que fundan su denuncia me fué respondida con la pregunta de si yo era amigo de los diputados denunciados, lo que me parece una pésima política de su parte, la de pretender descalificarme moralmente por el hecho de solicitarle que publicite los hechos así calificados por Ud. junto con los adjetivos con que Ud.- los evalúa y califica, para determinar al menos en alguna aproximación si se corresponden dichos calificativos con los hechos así calificados.
Van como diez artículos suyos alegando la corrupción, por lo que insisto a Ud. que las denuncias infundadas son paja molida, simplemente paja, sin ninguna consistencia, que es la que en estos casos interesa.
La corrupción no es bienvenida, las denuncias infundadas tampoco.
Le saluda atte.
Ramón Sotomayor E.