Tengo un mapa pegado en la puerta
Lo miro cada día de vez en cuando,
Suspiro en silencio
Mientras mis dedos dibujan barcos en el aire,
Barcos que sin prisas y sin miedos,
Surcan del sur los mares.
Tengo una brújula, una maleta y muchas ganas,
Ganas de comerme la luna a besos,
De pintar mil y mil manzanas,
De embriagarme de unos labios,
Pero bajo el cielo de Santiago.





























Este sitio funciona sobre la
Jana, tus palabras.
Inspiradas. Simples, bellas por la humildad.
El cielo de Santiago, ¿Con que ojos lo miras?
¿Con los del alma? Sólo así puedes verlo azul y límpido.
Asì lo ví en mi niñez.
Espero que tu barca llegue a recónditos lugares, llenos de manzanas al Sur, muy al Sur. Tanto que nos toques....
Saludos.